La Oficina Nacional de Procesos Electorales de Perú (ONPE) finalizó este viernes el procesamiento del 100 % de las actas que estaban pendientes de contabilizar. Sin embargo, el empate técnico entre los dos candidatos a la Presidencia, la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, se resolverá en el millar de actas que han sido impugnadas, sumando un total de 1.550 observaciones por resolver.
Un escrutinio reñido
Con el 98,32 % del escrutinio, la diferencia entre ambos candidatos es de tan solo 4.310 votos, lo que ha generado una expectativa nacional e internacional. La ONPE reportó que todas las actas restantes ya fueron procesadas, pero la definición del ganador depende ahora de la revisión de las observaciones presentadas por las partes.
El proceso electoral peruano ha sido uno de los más ajustados de la historia reciente, y la resolución de estas observaciones será clave para determinar el próximo presidente del país.
Las observaciones incluyen desde presuntas irregularidades en el llenado de actas hasta denuncias de fraude. Los equipos jurídicos de ambos candidatos se mantienen en alerta, mientras la ciudadanía espera un desenlace que podría tardar días o incluso semanas.
El impacto en la región
Este escenario de incertidumbre electoral no solo afecta a Perú, sino que también tiene repercusiones en la política latinoamericana. La polarización entre Fujimori y Sánchez refleja las divisiones profundas en el país andino, y el resultado final podría influir en las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia y otros vecinos.