Cali

Pese a decreto, cilindros de gas siguen pululando en las cocinas informales de las calles de Bogotá

Investigación Exclusivo suscriptores Pese a decreto, cilindros de gas siguen pululando en las cocinas informales de las calles de BogotáAunque la norma restring...

Publicado

Foto: La voz del país

Investigación Exclusivo suscriptores Pese a decreto, cilindros de gas siguen pululando en las cocinas informales de las calles de BogotáAunque la norma restringe su uso en el espacio público y exige permisos, recorridos de EL TIEMPO evidencian que dueños de pipetas siguen operando.En recorridos realizados por EL TIEMPO se evidenció el uso de cilindros de gas en ventas informales de comida ubicadas en distintos sectores de Bogotá. Foto: Milton Díaz/CEETLink Carol MalaverSUBEDITORA DE BOGOTÁ 01.07.2026 12:30 Actualizado: 01.07.2026 12:30 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles El 14 de abril de 2026, la Alcalía Mayor de Bogotá expidió el Decreto 117, una norma que modificó el Decreto Distrital 642 de 2025 y actualizó las medidas para la organización, recuperación y preservación del espacio público, especialmente frente a las actividades desarrolladas por vendedores informales.Entre sus disposiciones, el decreto definió condiciones para el uso del espacio público bajo criterios de seguridad, movilidad, salubridad, aprovechamiento económico y respeto por el debido proceso. También incorporó lineamientos sobre las zonas en las que podría permitirse esta actividad, los estudios de ocupación, los registros ante el Instituto para la Economía Social (IPES) y los procedimientos para recuperar espacios ocupados indebidamente.Uno de los puntos más sensibles tiene que ver con el uso de cilindros de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y otras sustancias inflamables en el espacio público. Según el artículo 483, su uso será “excepcional y restringido” y solo podrá autorizarse en actividades comerciales, institucionales o ferias temporales que cuenten con el respectivo permiso de aprovechamiento del espacio público otorgado por la administración distrital.Con beneficio de libertad condicional, hombre fue capturado tras el robo de un vehículo en BogotáLa norma también señala que esa autorización debe quedar expresamente indicada en el permiso y que, para otorgarla, los interesados deben cumplir las condiciones establecidas en la Norma Técnica Colombiana NTC 3853, además de las demás normas vigentes aplicables.Sin embargo, pese a la expedición del decreto, en recorridos realizados por la sección Bogotá de EL TIEMPO se constató que las pipetas de gas siguen presentes en numerosas cocinas informales ubicadas en andenes, esquinas, zonas comerciales y corredores de alta circulación.La situación es evidente en sectores del centro de Bogotá, así como en zonas comerciales de Engativá y Fontibón. Allí, vendedores de alimentos siguen utilizando cilindros para preparar arepas, empanadas, fritos, comidas rápidas y otros productos que se venden directamente en el espacio público.El problema no es menor. En muchos casos, estas cocinas funcionan en condiciones precarias, con estructuras improvisadas, conexiones expuestas, alta cercanía con peatones, vehículos, locales comerciales y otros puestos de venta. Sin las precauciones debidas, el uso de cilindros puede convertirse en un riesgo para los propios trabajadores informales, para sus clientes y para quienes transitan por estos sectores.El Decreto 117 de 2026 establece que el uso de GLP en el espacio público debe ser excepcional. Foto:Milton Díaz/CEET Los debatesLa preocupación no es nueva. El 15 de enero de 2026, durante un debate de control político en el Concejo de Bogotá, se advirtió sobre los riesgos del uso de pipetas de gas en el espacio público y sobre los vacíos de regulación y control institucional.Según cifras del IPES citadas en ese debate, en la ciudad había 14.821 personas caracterizadas que vendían alimentos en el espacio público. De ellas, 524 utilizaban pipetas de gas, sin que en ese momento existiera una autorización ni un protocolo claro por parte del Cuerpo Oficial de Bomberos para regular su uso.Durante la discusión, varios concejales señalaron que la problemática no podía abordarse únicamente como un asunto de ocupación del espacio público, sino también como un riesgo de seguridad ciudadana, salud pública y protección de la vida.Las concejalas y concejales Quena Ribadeneira, José Cuesta, Ana Teresa Bernal, Heidy Sánchez y Rocío Dussán, del Pacto Histórico, insistieron en que cualquier medida debía tener un enfoque incluyente, con diálogo y sin criminalizar a los vendedores informales.Debate Concejo de Bogotá. Foto:Concejo de Bogotá. Óscar Bastidas, del MAIS, y Andrés Onzaga, de la Alianza Verde, propusieron avanzar en regulación, pedagogía y concertación, con acompañamiento institucional para quienes dependen económicamente de estas actividades.Otros cabildantes, entre ellos Cristina Calderón y Jesús David Araque, del Nuevo Liberalismo; Diana Diago y Julián Uscátegui, del Centro Democrático; Clara Lucía Sandoval, del Partido Liberal, y Samir Bedoya, del MIRA, alertaron sobre la normalización del desorden, la falta de controles efectivos y la ausencia de herramientas claras para que Bomberos ejerza vigilancia sobre estos elementos.También se mencionó la posible presencia de estructuras ilegales que se lucran de la ocupación del espacio público y que terminan afectando a los vendedores más vulnerables.El concejal Emel Rojas, de Nueva Fuerza Democrática, planteó la necesidad de crear una mesa de trabajo o una comisión accidental para hacer seguimiento al tema. Juan David Quintero, de En Marcha, pidió mayor articulación entre alcaldías locales, Policía y entidades distritales, al considerar que las acciones existentes resultaban incompletas.En ese debate, la directora del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (Dadep), Lucía Bastidas, reconoció que la informalidad ha venido creciendo en Bogotá, influenciada por fenómenos como el desplazamiento desde regiones como Cauca y Catatumbo. También señaló que organizar el espacio público beneficia a toda la ciudad y admitió que existen estructuras ilegales que se aprovechan de la vulnerabilidad.Por su parte, la directora del IPES, Diana Catalina Arciniegas, reiteró que la entidad trabaja con el Consejo Local de Vendedores Informales y recordó que entre quienes ocupan el espacio público hay adultos mayores, personas con discapacidad y mujeres cabeza de hogar.A su turno, el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, presentó avances generales de la Administración en materia de recuperación del espacio público y sostuvo que se trabajaba para lograr una Bogotá más ordenada en 2026.La concejala citante Sandra Forero, del Centro Democrático, cerró el debate con una advertencia directa: frente al uso de pipetas de gas existe un “pimponeo institucional”, en el que ninguna entidad asume plenamente la responsabilidad, poniendo en riesgo a vendedores y ciudadanos.El Distrito ya había advertido sobre esta problemática desde 2025. En una comunicación oficial de la Secretaría Distrital de Gobierno se señaló que el uso inadecuado de pipetas de gas en la calle representa un riesgo latente de fugas, explosiones e incendios cuando no se cumplen los estándares de seguridad fijados en la Resolución 180196 de 2006.La entidad aseguró entonces que en recorridos de control y acompañamiento en el espacio público se habían identificado puntos de venta de alimentos con cilindros de gas sin condiciones técnicas adecuadas ni elementos de protección o almacenamiento que garantizaran la seguridad de comerciantes y transeúntes.“Entendemos que muchas familias derivan su sustento de la venta de alimentos en el espacio público, pero no podemos permitir que esta actividad ponga en riesgo vidas humanas. Los cilindros de gas deben manejarse bajo estrictas normas de seguridad”, señaló el secretario Distrital de Gobierno, Gustavo Quintero Ardila, durante un debate de control político en el Concejo.El funcionario agregó que la Administración seguiría trabajando con las entidades distritales para garantizar acciones inmediatas de control y prevención.El 9 de diciembre de 2025, la Secretaría de Gobierno informó sobre operativos en la Carrera Séptima, especialmente por la alta afluencia de personas durante la temporada navideña entre la Plaza de Bolívar y la Plaza Cultural La Santamaría.“Sobre la Carrera Séptima en época navideña hay un riesgo enorme por la cantidad de personas que van a transitar entre la Plaza Bolívar y la Plaza Cultural de la Santamaría. Estamos en operativos de control de pipetas, porque ponen en peligro a la ciudadanía”, indicó Quintero.En esa intervención, según la entidad, fueron incautados cuatro cilindros de gas en la vía pública, se abordó a 20 vendedores informales, se impusieron dos comparendos con fundamento en la Ley 1801 de 2016 y se realizaron acciones de sensibilización sobre los peligros del uso irregular de gas en la calle.La Secretaría de Gobierno sostuvo entonces que un cilindro dañado o mal manipulado, con abolladuras, fugas, válvulas defectuosas o almacenamiento inadecuado, puede generar explosiones o incendios. En corredores concurridos, el impacto de un incidente de este tipo podría afectar a muchas personas al mismo tiempo.Pero también hay una discusión de fondo sobre el acceso de los vendedores informales al GLP como servicio público. En un comunicado del 24 de febrero de 2026, la Asociación Colombiana del GLP, Gasnova, señaló que el Ministerio de Minas y Energía había confirmado, mediante un concepto jurídico emitido el 26 de diciembre de 2025, que los vendedores ambulantes e informales que usan GLP en cilindros son usuarios finales de este servicio público domiciliario.Según Gasnova, ese concepto indica que la calidad de usuario no está condicionada por la ubicación geográfica ni por la actividad económica específica, y que el acceso al energético se enmarca en la finalidad social del Estado.El gremio también señaló que, en materia de seguridad, el uso de GLP en el espacio público debe cumplir estrictamente con la Resolución 40304 de 2018. Entre las medidas obligatorias mencionó el uso de cilindros de marcas registradas, preferiblemente de 30 o 40 libras; la prohibición de mangueras de caucho o plástico; el uso de mangueras técnicas tipo 2 o de acero, y la ubicación de los recipientes en lugares ventilados, con distancia mínima frente a fuentes de ignición y entre puestos ambulantes.En ese contexto, el debate no parece estar en si los vendedores pueden o no acceder al GLP, sino en cómo se garantiza que su uso no ponga en riesgo vidas y en quién debe asumir la vigilancia efectiva en el espacio público.Por ahora, mientras el Decreto 117 de 2026 establece que el uso de cilindros debe ser excepcional, restringido y sometido a permisos, la realidad en las calles muestra que las pipetas siguen siendo parte cotidiana de muchas ventas informales de comida en Bogotá.¿Qué avances reportó el Ipes?Consultado por EL TIEMPO, el Instituto para la Economía Social (IPES) defendió las restricciones al uso de cilindros de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el espacio público y aseguró que la medida busca prevenir accidentes. La entidad afirmó que en 2018 se contabilizaban más de 5.000 pipetas de gas utilizadas por vendedores informales en Bogotá y que actualmente esa cifra se ha reducido a 515. Según el instituto, esta disminución responde a los riesgos que representa el uso de estos elementos, recordando la explosión ocurrida en Suba en 2018, que afectó a más de 90 viviendas. Además, señaló que trabaja con universidades en el desarrollo de alternativas energéticas limpias para este tipo de actividades, entre ellas triciclos o mobiliario semiestacionario que no funcionen con gas licuado.Frente al Decreto 117 de 2026, el IPES explicó que su papel no consiste en autorizar el uso de cilindros de gas, sino en adelantar procesos de sensibilización, identificación y caracterización de la población de vendedores informales. Precisó que la expedición de permisos para el uso de mobiliario que emplee GLP corresponde a otras entidades distritales y a las alcaldías locales, siempre que se cumplan las condiciones técnicas y de seguridad establecidas en el artículo 483 del decreto.La entidad agregó que su estrategia de sensibilización se desarrolla mediante un equipo de más de 15 coordinadores que trabajan en 19 localidades de Bogotá. Estos equipos atienden llamados de la ciudadanía y de otras entidades, identifican a los vendedores informales mediante la herramienta HEMI y, con esa información, determinan su nivel de vulnerabilidad para ofrecerles alternativas comerciales y acceso a la oferta institucional.Como parte de esas alternativas, el IPES informó que dispone de 32 puntos comerciales con 1.755 módulos, cuatro puntos de encuentro con 85 módulos, 644 quioscos, 604 módulos, 40 casetas y 345 mobiliarios semiestacionarios para el desarrollo de actividades económicas. También aseguró que ofrece programas gratuitos de formación y empleabilidad, entre ellos cursos de máquina plana, gastronomía gourmet, inglés y formación para el empleo, además de un programa de bachillerato flexible para quienes deseen culminar sus estudios de educación básica y media.La directora del IPES, Catalina Arciniegas, sostuvo que la estrategia de la administración distrital busca “mejorar las condiciones de vida de las y los vendedores informales en la ciudad, garantizando alternativas comerciales y oferta educativa para impactar sus proyectos de vida”.Al cierre de esta edición, y tras varios meses de gestionar respuestas con el Dadep sobre los avances en la regulación, control y seguimiento al uso de pipetas de gas en el espacio público, EL TIEMPO no obtuvo respuesta. En caso de recibirla, su posición será incluida en esta información.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también:Con beneficio de libertad condicional, hombre fue capturado tras el robo de un vehículo en BogotáChía será escenario de un encuentro musical entre Colombia y Hungría con el Ensamble SzirontaBogotá abre 665 vacantes de empleo: hay oportunidades en salud, comercio, logística, ventas y construcción Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosBogotácilindros de gasVendedores informalesCarol Malavercarol-malaver-sanchezExclusivo suscriptores SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate

La voz del país

Somos un medio de comunicación colombiano comprometido con informar de manera oportuna, responsable y transparente sobre los acontecimientos que marcan la realidad del país y del mundo.