Durante casi dos décadas, México ha apostado por una misma receta para combatir al crimen organizado: capturar o abatir a los grandes capos. Ismael 'el Mayo' Zambada, uno de los fundadores del cartel de Sinaloa, es el ejemplo más reciente. Sin embargo, según un nuevo informe de International Crisis Group, la violencia persiste, las organizaciones criminales se reconfiguran rápidamente y el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos apenas se ha alterado.
Las cifras de una crisis que no cesa
El fentanilo ha causado más de medio millón de muertes por sobredosis en EE. UU. en ocho años. A pesar de la presión diplomática del presidente Donald Trump sobre México, el tráfico de esta droga sintética se mantiene en niveles alarmantes.
Si EE. UU. quiere reducir el flujo de drogas debe ayudar con el de armas. La estrategia de capturar capos, por sí sola, no funciona.
David Mora, analista de Crisis Group, explica en entrevista con EL TIEMPO que la violencia persiste y las organizaciones criminales se reconfiguran rápidamente. El informe sugiere que la cooperación bilateral debe incluir medidas para frenar el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México.