La primera gira internacional del ministro de Defensa designado, general (r) Jorge Mora, dejó un mensaje sobre el rumbo que buscará imprimir el gobierno entrante en materia de seguridad. Desde Washington, el oficial anunció el inicio de conversaciones para estructurar el ‘Plan Patriota 2.0’, una estrategia bilateral que pretende actualizar la cooperación militar entre Colombia y Estados Unidos y convertirla en el eje de una nueva política de defensa con alcance regional.
El anuncio se produjo tras una agenda de reuniones con las principales dependencias estadounidenses encargadas de la seguridad hemisférica, la cooperación en defensa, la lucha contra el narcotráfico, la ciberseguridad, las operaciones especiales y la Oficina del Secretario de Guerra. Mora aseguró que los encuentros se desarrollaron con el acompañamiento de Joseph M. Humire, subsecretario adjunto de Guerra para Asuntos de Seguridad de las Américas, con quien se exploró la construcción conjunta de ese nuevo programa de cooperación y asistencia estratégica.
Una estrategia articulada con la Coalición Americana contra los Carteles
La iniciativa se plantea como uno de los pilares del ingreso de Colombia a la denominada Coalición Americana contra los Carteles y estará articulada con la nueva Política de Defensa, Seguridad y Convivencia Ciudadana, así como con una estrategia de campañas militares y policiales sobre áreas priorizadas para la recuperación y estabilización de la seguridad. En la práctica, el proyecto busca redefinir la relación bilateral en un momento en el que ambos gobiernos coinciden en la necesidad de fortalecer las acciones contra el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales.
Recuperación de capacidades militares deterioradas
Uno de los componentes centrales del plan apunta a recuperar capacidades militares que, según la delegación colombiana, se han deteriorado en los últimos años. La agenda presentada en Washington contempla fortalecer la disponibilidad de la flota de helicópteros, desarrollar sistemas de protección contra drones, ampliar la asistencia técnica mediante asesores especializados en inteligencia, planeamiento y justicia, reforzar las capacidades de ciberdefensa y estructurar un nuevo programa de entrenamiento conjunto.
Centro Regional de Entrenamiento contra el Narcotráfico en Colombia
Dentro de esa hoja de ruta también figura la creación en Colombia de un Centro Regional de Entrenamiento contra el Narcotráfico y las Amenazas Transnacionales. La propuesta busca convertir al país en un escenario de formación para fuerzas de seguridad de la región, con énfasis en interoperabilidad, preparación operacional y cooperación entre países aliados.
El documento de trabajo igualmente incorpora líneas de acción relacionadas con inteligencia, vigilancia y reconocimiento; operaciones especiales; protección de infraestructura crítica; interdicción aérea, marítima y fluvial; sostenimiento logístico; comunicaciones interoperables; investigación criminal transnacional, así como transferencia de conocimiento y tecnología. El propósito, según la delegación colombiana, es reconstruir capacidades operacionales y fortalecer la coordinación frente a amenazas que trascienden las fronteras nacionales.
Esta agenda marca “una nueva etapa de cooperación, integración y acción conjunta en defensa y seguridad con los Estados Unidos”, orientada a “recuperar capacidades, derrotar las amenazas narcoterroristas, fortalecer la autoridad legítima del Estado y contribuir a la estabilidad regional”.
Desde Washington, el respaldo al proyecto fue explícito. Joseph M. Humire afirmó que “Colombia es históricamente uno de los socios de seguridad y defensa más fuertes de EE.UU.” y añadió que, “bajo el liderazgo del presidente entrante Abelardo De La Espriella, planeamos llevar esta asociación a nuevos niveles con el Plan Patriota 2.0”. El funcionario también manifestó: “Nos sentimos orgullosos y honrados de haber recibido al designado ministro de Defensa de Colombia, Jorge Eduardo Mora, en el Pentágono la semana pasada”.