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Plinio Apuleyo Mendoza, el periodista, el poeta, el pintor, el compositor

Noticia Plinio Apuleyo Mendoza, el periodista, el poeta, el pintor, el compositorCarta de despedida de Germán Riaño, familiar de Plinio Apuleyo Mendoza. El boya...

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Foto: La voz del país

Noticia Plinio Apuleyo Mendoza, el periodista, el poeta, el pintor, el compositorCarta de despedida de Germán Riaño, familiar de Plinio Apuleyo Mendoza. El boyacense murió el martes en horas de la tarde a sus 95 años. Plinio Apuleyo Mendoza Foto: Plinio Apuleyo MendozaLink María Jimena Delgado DíazPERIODISTA29.07.2026 22:34 Actualizado: 29.07.2026 22:34 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles El 24 de agosto del año 79, el volcán Vesubio hizo erupción, llevándose a su paso las ciudades de Pompeya y Herculano. La víctima más notable fue Plinio el ‘Viejo’, quien no murió con la erupción inicial, pero sí al querer acercarse a ver los efectos del fenómeno. Antes de morir, nos dejó su Historia Natural, extensa obra que podría considerarse la primera enciclopedia, en donde recoge descripciones de animales, plantas y sitios, con un rigor que hoy encontraríamos cuestionable y que parecería más una obra de ficción. Con sólo 56 años, Plinio no era muy viejo, pero se le llama así para distinguirlo de su sobrino y heredero, Plinio el ‘Joven’, quien también fue escritor y nos dejó la crónica de la erupción del Vesubio, incluyendo la muerte de su tío. Unos pocos años después de la muerte de Plinio el ‘Joven’ nace en Madaura, parte del Imperio Romano en lo que hoy es Argelia, el escritor Apuleyo, que nos dejó la única novela conocida de la época romana, El asno de oro.En 1931, nace en Tunja, Colombia, Plinio Apuleyo Mendoza, hijo de Plinio Mendoza y nieto de Apuleyo Mendoza, y con esos nombres encima no tenía más remedio que convertirse en escritor. En El país de mi padre, nos cuenta su último encuentro con su padre antes de partir a Europa. El padre, enfermo, espera del hijo que haga plata. Pero Plinio Apuleyo dice:Hacer la revolución o hacer dinero son dos actividades que quitan mucho tiempo, dije alguna vez.Plinio Apuleyo Foto:Archivo particular Tiempo que yo invertiría más gustosamente escribiendo un poema o un libro, o componiendo una sonata o una canción o pintando un cuadro (si pudiese) o montando una pieza de teatro o haciendo una película.En cierto modo, Plinio hizo todo eso. Se le conoce hoy en Colombia más como periodista que como escritor, aunque escribió tres novelas: El desertor, Años de fuga y Entre dos aguas. Pero todos sus escritos son mucho más que simples notas periodísticas y están llenos de un tono poético extraordinario, la plasticidad de un cuadro y la musicalidad de una canción.El país de mi padre puede verse como un gran poema donde nos narra no solo la historia de Plinio Mendoza Neira, sino que nos lleva evocativamente al país que él vivió y que desapareció el 9 de abril del 48. Vemos, también, la emotiva relación con el padre y con la madre que perdió muy joven. Y digo que es un poema, no porque use prosa lírica, sino porque literalmente rompe frases como se hace en un poema.Por cierto, pocos lo saben, pero sí escribió una canción. El cantante español Miguel Ríos lo llamó a su apartamento en París para proponerle hacer una canción. Plinio inicialmente se negó, pues nunca había hecho nada por el estilo. Pero Miguel, que había leído algunos de sus libros, le dijo: “Yo sé que usted puede hacerlo”. Era cierto. Se reunieron, y a cuatro manos escribieron una canción bellísima llamada Latinoamérica que le canta al continente como a una mujer deseada pero increíblemente problemática (“tan tierna y tan violenta a la vez”, “fuego en el edén”).Tampoco muchos saben que, si bien Plinio no hizo una película, sí escribió en cambio el guion de una telenovela completa, junto con el director Luis Alfredo Sánchez. RCN pagó el guion, pero nunca grabó la novela, porque a última hora dijeron preferir otro director y Plinio se opuso por solidaridad con su amigo. Esto fue a principios de los 90, y la novela transcurría en los 60, época que estaba de moda en el imaginario colectivo. En ella se narra la historia de un muchacho tímido que se enamora de una niña inteligente y descomplicada que parece dominar al mundo y al muchacho. Ese personaje fascinante nos recuerda mucho a Alejandra en Héroes y tumbas y, por supuesto, la propia historia de Plinio y su primera esposa, la escritora Marvel Moreno, que él mismo ha contado. A Marvel la conoció en Barranquilla y era exreina de carnaval e hija rebelde de la élite de la ciudad. Según ella le contó después a Plinio, el día que lo conoció llegó a su casa diciendo: “conocí al hombre con el que me voy a casar. Él aún no lo sabe y es muy tímido”. Así fue, en efecto. Y aunque eventualmente se separaron, fueron amigos hasta que ella murió después de una enfermedad prolongada. Él fue a su matrimonio y ella fue madrina del segundo matrimonio de Plinio, con la pintora Patricia Tavera. Él visitaba a Marvel y su marido con regularidad en su apartamento, y cuando ella murió, Jaques, su marido, al primero que llamó fue a Plinio en Roma, quien voló a París de inmediato.El nuevo libro de memorias de Plinio Mendoza. Foto:Archivo particular Plinio ha sido también pintor. No hizo un cuadro físico (pues, que sepamos), pero pintó con palabras retratos interesantísimos de diversos personajes y lugares. Conoció a muchos personajes importantes por su labor de periodista (fue director de la revista Libre, que aglutinó a los escritores del boom en París), pero conoció también por puro azar a personajes diversos como al presidente francés Mitterrand, quien era su vecino antes de ser famoso, a Robert Graves (autor de Yo Claudio), quien fue su vecino en un pueblo en Mallorca donde vivió, y el destino lo puso en casa de Neruda a las pocas horas de su muerte y terminó ayudando a la viuda con el entierro. Muchas de estas personas las retrató en diversas columnas que se han recopilado en los libros Muchas cosas que contar, Gentes, Lugares y Postales de una vida.Por supuesto, el más famoso de esos amigos es Gabriel García Márquez, a quien conoció mucho antes de ser famoso. Trabajaron juntos en la revista Momento, en Caracas, y fueron luego directores de la sucursal agencia cubana de noticias Prensa Latina, en Bogotá. Publicaron juntos un libro con una extensa entrevista, El olor de la guayaba, a la que aún hoy se le hacen nuevas traducciones. La amistad tuvo dificultades a raíz del caso Padilla, cuando varios escritores e intelectuales le escribieron a Fidel Castro una carta de protesta por el caso de un poeta retenido. Agregaron la firma de García Márquez sin su expresa autorización, y Plinio se hizo responsable. Allí, Gabo empezó su idilio con la revolución, y Plinio se volvió cada vez más crítico hasta convertirse en ideólogo reconocido de la derecha en Latinoamérica, publicando el Manual del perfecto idiota latinoamericano, junto con Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa en 1996 (y otros tres libros posteriores de temática similar). En esa época Plinio estaba en Colombia y tenía una febril actividad periodística. Había sido embajador en Roma, enviado por el gobierno de César Gaviria y ratificado por su sucesor, Ernesto Samper. Sin embargo, cuando fue claro que Samper había recibido dinero del narcotráfico, renunció y regresó a Colombia a reanudar su labor periodística. En esa época, hizo extensos informes que mostraban cómo la guerrilla estaba tomando posiciones de poder en todo el país. El Eln (Ejército de Liberación Nacional) tomó nota de estos reportajes y le envió un paquete bomba, que estalló antes de llegar a Plinio, hiriendo a un empleado de la empresa de envíos. Pero Plinio no calló. Siguió firme con sus denuncias, exponiéndose valientemente hasta hace poco, cuando se retiró de la vida pública por problemas de salud. Tristemente, en redes sociales y en sus columnas era frecuente ver comentarios que aseguraban que Plinio era paramilitar o pagado por ellos.El Centro Democrático le hizo un homenaje en 2024, y es importante que se le haya reconocido su valiente lucha ideológica. Pero es triste que las nuevas generaciones no conozcan al poeta, al pintor, al compositor.Carta escrita por Germán Riaño, familiar de Plinio Apuleyo Mendoza Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosCompositorEscritoresPeriodistas colombianospoeta SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate

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