Después de recorrer más de 2.000 millas náuticas y cruzar el espacio aéreo de tres países, aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana participaron en Chile en Salitre 2026, considerado el ejercicio aéreo multidominio de mayor alcance en el Cono Sur. La operación reunió a seis fuerzas aéreas del continente en un escenario diseñado para entrenar la respuesta conjunta frente a distintos tipos de contingencias.
La delegación colombiana estuvo integrada por aviones A-29 ‘Súpertucano’, helicópteros AH-60 ‘Arpía’ y UH-60 ‘Ángel’, plataformas que desarrollaron maniobras junto a las fuerzas aéreas de Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos y Paraguay. Durante las jornadas se ejecutaron entrenamientos enfocados en capacidades, técnicas, tácticas y procedimientos para operar de manera coordinada en misiones multinacionales.
Un despliegue de 300 horas de vuelo
El despliegue representó cerca de 300 horas de vuelo, cifra que incluyó tanto el traslado de las aeronaves hacia territorio chileno como el regreso a Colombia y las misiones de entrenamiento programadas durante el ejercicio. La participación estuvo orientada a fortalecer la interoperabilidad entre las fuerzas participantes y a mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia que puedan presentarse en el continente.
Misiones complejas bajo simulación de combate
Cada jornada modificó el escenario operacional. Bajo un esquema de simulación que enfrentó a dos bloques identificados como el “rojo” y el “azul”, las tripulaciones asumieron misiones con distintos niveles de complejidad. Los ejercicios incluyeron apoyo aéreo cercano, operaciones de búsqueda y rescate de personal, actividades de inteligencia, coordinación de célula espacial, logística aeronáutica y sostenimiento de servicios, todo con el propósito de entrenar la protección de la población civil en escenarios de crisis.
La participación colombiana también permitió evaluar la integración de pilotos, tripulaciones y personal técnico en operaciones combinadas con otras fuerzas de la región. En este tipo de ejercicios, la estandarización de procedimientos y la coordinación entre países se convierte en uno de los principales objetivos, al facilitar respuestas conjuntas frente a desastres naturales, emergencias humanitarias o contingencias que requieran apoyo multinacional.
Con su presencia en Salitre 2026, la Fuerza Aeroespacial Colombiana volvió a medir sus capacidades en un entorno internacional de entrenamiento, donde la coordinación entre aeronaves, tripulaciones y centros de mando constituye uno de los principales indicadores para fortalecer la cooperación militar entre los países participantes.