Con el escrutinio oficial, que confirmó que el candidato Abelardo de la Espriella lideró las votaciones con un total de 10’366.143 sufragios, seguido de Iván Cepeda con 9’703.921, el rechazo del presidente Gustavo Petro frente al preconteo quedó sin fundamento. Sin embargo, el mandatario no se ha pronunciado sobre los más recientes resultados.
Las acusaciones sin sustento
A través de una publicación en X, el jefe de Estado, quien ha participado indebidamente en la campaña política a favor de Cepeda, señaló que hubo manipulación del censo electoral, por lo cual no reconocería los resultados del preconteo hasta que estos fueran confirmados con el escrutinio.
Según la versión expuesta por el presidente, el software electoral habría sido modificado en dos ocasiones con el fin de incrementar el número de ciudadanos registrados como la cantidad de mesas de votación. Sin embargo, esa hipótesis fue fuertemente cuestionada porque el sistema de preconteo tiene como única función recopilar y transmitir la información proveniente de las mesas, por lo que no maneja ni almacena bases de datos de cédulas de ciudadanía.
El rechazo de los sectores políticos
Adicionalmente, diferentes sectores rechazaron su pronunciamiento, pues el proceso estuvo sometido a una auditoría y veeduría permanente durante dos semanas. En ese periodo, el código fuente fue puesto a disposición de todos los partidos políticos para su revisión y también fue entregado a la Procuraduría General de la Nación, la cual tuvo la responsabilidad de custodiarlo.
Sin temor a equivocarnos, la información entregada por la Registraduría demuestra consistencia técnica
Alejandra Barrios, directora de la MOE, respaldó la transparencia del proceso electoral, mientras que Iván Cepeda reconoció que no había evidencia de irregularidades en el proceso.