Perú vive este martes su noveno cambio de presidente en diez años con la investidura de la nueva presidenta, Keiko Fujimori, quien asume el mando del país para los próximos cinco años (2026-2031), tras haber ganado las elecciones presidenciales de manera muy ajustada, por una diferencia de menos de 50.000 votos sobre Roberto Sánchez.
La hija y heredera política del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) es la primera mujer en ser elegida jefa del Estado de Perú, un hito con el que busca acabar con la inestabilidad política que ha marcado al país en la última década.
Un respaldo internacional en el Congreso
La ceremonia de investidura, programada para el mediodía, contará con la asistencia de jefes de Estado y de Gobierno de varios países. Entre los gestos de apoyo, el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, felicitó a Fujimori momentos antes de su juramentación, destacando la importancia de la estabilidad democrática en la región.
Los retos de Fujimori: orden fiscal, seguridad y gobernabilidad
La nueva mandataria enfrenta una agenda compleja que incluye restaurar el orden fiscal, mejorar la seguridad ciudadana y garantizar la gobernabilidad en un país que ha visto nueve presidentes en una década. Analistas señalan que su capacidad para construir consensos será clave para superar la crisis política.
Keiko Fujimori asume con el desafío de unir a un país polarizado y devolver la confianza en las instituciones.