En su primer discurso como presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella fue contundente: no promoverá una asamblea nacional constituyente ni buscará la reelección. Desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali, donde se trasladó tras posesionarse en la Arena USC, el mandatario envió un mensaje claro sobre los límites de su gobierno.
Un no rotundo a la constituyente
'No se abrirá camino a una constituyente de ninguna naturaleza. No creo en asambleas convocadas para alterar las reglas de la República, prolongar el ejercicio del poder o rehacer las instituciones al capricho de quienes gobiernan', afirmó De La Espriella, en un tono que contrasta con los intentos de su antecesor, Gustavo Petro, de impulsar una asamblea constituyente.
Cuatro años, sin prórrogas
El presidente insistió en que no habrá excusas para extender su mandato. 'Gobernaré durante los cuatro años que ordena la Constitución. Trabajaré cada uno de esos días y noches, cuatro años son más que suficientes para cumplir el programa que recibió el respaldo de mis compatriotas', dijo, y agregó que al concluir el término entregará la Presidencia 'con las instituciones fortalecidas'.
Respeto a las instituciones y a los jueces
De La Espriella también se comprometió a respetar la institucionalidad y las otras ramas del poder, en un claro distanciamiento de las constantes críticas que Petro lanzó contra los jueces y otras entidades cuando sus decisiones le fueron adversas. El nuevo mandatario fue enfático: 'No habrá un solo ataque a los jueces de la República, solo respeto'.
Las elecciones se desarrollaron bajo las mismas reglas que permitieron la elección de la administración que hoy culmina.