Un operativo sin precedentes de comunicación se desató entre el Gobierno nacional y la Junta Directiva del Banco de la República, luego de que el presidente Gustavo Petro cuestionara públicamente a la Junta y respondiera a una carta enviada por 208 ciudadanos, entre expertos y exministros, que defienden la autonomía del emisor y ofrecen explicaciones técnicas sobre las tasas de interés.
Las tensiones se intensificaron tras una serie de pronunciamientos públicos que evidencian un choque de posturas sobre la independencia del Banco de la República, el manejo de las tasas de interés y la polémica salida del ministro de Hacienda durante una sesión clave del emisor.
El presidente Gustavo Petro cuestionó a la Junta Directiva del Banco de la República, señalando la necesidad de revisar decisiones que afectan la economía nacional.
Por su parte, los firmantes de la carta defienden la independencia del Banco y resaltan que las decisiones sobre las tasas de interés se basan en criterios técnicos que buscan estabilizar la economía y controlar la inflación.
Este episodio marca un momento de alta tensión entre el Ejecutivo y una institución clave para la política económica del país, generando debate sobre la autonomía del Banco y el rol del Gobierno en la toma de decisiones macroeconómicas.