Luego de la jornada de la segunda vuelta presidencial, en la que llamó a la calma y anunció que aguardará la reconfirmación de los resultados durante el escrutinio, el presidente Gustavo Petro viajó a Ciudad de Panamá.
Tanto el jefe de Estado como su canciller Rosa Villavicencio participan en la conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico y en la 56.ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Estoy en Panamá por una horas en la conmemoración de los 200 años del Congreso anfictiónico de Panamá, con delegados de países de América Latina, hay varios presidentes, están delegados de la OEA, la ONU y los EE.UU.
Petro afirmó que América Latina debería construir una alianza permanente con Estados Unidos basada en las energías limpias, aprovechando el potencial de la región para contribuir a la transición energética global. También sostuvo que la región no debe involucrarse en la disputa comercial entre Estados Unidos y China ni respaldar la defensa de los combustibles fósiles como fuente de poder, pues considera que ello perjudica a la humanidad y al continente. Además, cuestionó los discursos antimigración, al considerar que desvían la atención de los problemas más graves que enfrenta la humanidad.
Reacción a las declaraciones del senador Bernie Moreno
En ese mismo pronunciamiento, el mandatario colombiano aprovechó para reaccionar a las declaraciones del senador republicano Bernie Moreno, quien, luego de acompañar los comicios en Colombia en los que Abelardo de la Espriella resultó electo según los resultados preliminares, aseveró que Petro podría eventualmente salir de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida popularmente como la 'lista Clinton'.
Reconozco las palabras del senador estadounidense Bernie Moreno por hablar de sacarme de la lista OFAC en la que estoy injustamente. Se lo que significa eso no solo personal y familiarmente sino políticamente en estos tiempos. Significa de parte de EEUU que entiende que ya el progresismo no es arrasable, que ahora pueden es enfrentarse, ya no a guerrilleros insurgentes sino a pueblos de millones de personas y que eso no conviene ni a EEUU ni a Latinoamérica ni a América.