Un llamado directo al Legislativo
El procurador general, Gregorio Eljach, volvió a llamar la atención sobre las consecuencias a las que se enfrentan los funcionarios públicos que participen indebidamente en política. En diálogo con EL TIEMPO, manifestó que mientras avanzan las actuaciones desplegadas por su entidad, el Congreso también puede tomar medidas contra servidores que crucen la línea roja y apoyen alguna candidatura o campaña de manera irregular.
Ellos tienen un instrumento de control político inmediato, que es el debate conducente a censura. Si hay unos ministros que los partidos de oposición se quejan por todas partes en las redes de que los ministros se la pasan interviniendo indebidamente en política, ¿por qué no acuden a sus militantes de la oposición, que son congresistas, a convocar unos debates de control político que pueden conducir a censura y que dan resultados inmediatos? Pero como no puedo acudir contra el Presidente, debo advertir.
En especial se refirió a los ministros del Gobierno Nacional, sobre quienes indicó que el Legislativo puede ejercer un control político llamándolos a mociones de censura. A criterio del Procurador, 'el Congreso ha sido ausente' en esta tarea.
El caso de la embajadora en Haití
Por ahora, la indebida participación en política ha dejado a una funcionaria suspendida del alto Gobierno por supuestos actos que desbordan lo permitido en esta materia. Se trata de la embajadora en Haití, Vilma Velásquez, quien ocupa ese cargo desde julio del año pasado. En declaraciones a medios, la diplomática afirmó que 'tenemos un candidato magnífico que es Iván Cepeda', algo que no tiene permitido. Eso llevó a que la Procuraduría le abra una investigación disciplinaria y la aparte temporalmente de su puesto.
Advertencias al presidente Petro
Sobre el presidente Gustavo Petro, el procurador Eljach manifestó que le ha exigido que no utilice sus redes para hacer proselitismo político, recordando que la vía para analizar las acciones del primer mandatario -al tener un fuero integral- es la Comisión de Acusaciones de la Cámara.
Le he advertido que no puede pasarse de ese límite por un estilo personal, porque uno no ve allí la mala fe manifiesta, pero sí es pernicioso. Es nocivo que una persona que representa la unidad de todos los colombianos, a quien todos tenemos que acatar casi que con reverencia republicana, tenga ese manejo de su lenguaje personal, del uso de sus redes. Independiente, y lo he dicho también con claridad, que el Presidente tiene derecho a defender su obra de gobierno, lo que no puede es erosionar las otras instituciones, atacarlas sin justificación.