Después de varios llamados para que se realizara su debate y se mantuviera el quórum, la plenaria del Senado aprobó en su último debate el proyecto de ley que busca erradicar la mutilación genital femenina en Colombia. La votación se produjo diez días antes de que termine el período legislativo, evitando así que la iniciativa se archivara.
Una lucha contra una práctica ancestral
El proyecto, que había sido impulsado por organizaciones de derechos humanos y lideresas de comunidades indígenas y afrocolombianas, establece medidas de prevención, atención y sanción para quienes realicen esta práctica. Según datos del Ministerio de Salud, en Colombia se han identificado casos en comunidades como la Emberá Chamí y la Nukak, donde la mutilación genital femenina se realiza como parte de rituales culturales.
Este es un triunfo de las mujeres y las niñas de Colombia. No podemos permitir que ninguna práctica cultural vulnere sus derechos fundamentales. Hoy el Congreso dice basta a la mutilación genital femenina.
El impacto en las comunidades
La mutilación genital femenina es considerada por la Organización Mundial de la Salud como una violación a los derechos humanos de las niñas y mujeres. En Colombia, aunque no hay cifras exactas, se estima que cientos de niñas han sido sometidas a esta práctica en regiones apartadas. El proyecto aprobado incluye la creación de rutas de atención integral y la obligatoriedad de reportar los casos a las autoridades.
- Establece medidas de prevención y educación en comunidades vulnerables.
- Crea un registro nacional de casos para monitorear la práctica.
- Tipifica como delito la mutilación genital femenina con penas de hasta 12 años de prisión.
- Incluye programas de reparación para las víctimas.
La iniciativa ahora pasará a sanción presidencial para convertirse en ley de la República. Organizaciones de derechos humanos celebraron la decisión y pidieron al Gobierno Nacional implementar de manera urgente las medidas contempladas en el proyecto.