La extracción de petróleo y gas mediante fracking ha despertado controversia en distintos países en los últimos años, debido a las preocupaciones sobre sus efectos ambientales y sociales. Diversos sectores advierten que aún existen incertidumbres sobre la magnitud de sus impactos y plantean la necesidad de aplicar el principio de precaución antes de desarrollar proyectos de este tipo.
¿Qué es el fracking y cómo funciona?
El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica utilizada para extraer petróleo y gas natural de formaciones rocosas subterráneas. Consiste en inyectar a alta presión una mezcla de agua, arena y productos químicos para fracturar la roca y liberar los hidrocarburos atrapados.
El proceso de extracción paso a paso
- Perforación: se perfora un pozo vertical y luego horizontal dentro de la capa de roca que contiene el gas o petróleo.
- Fracturación: se inyecta el fluido de fractura a alta presión para crear grietas en la roca.
- Sostenimiento: se introduce arena o partículas cerámicas (apuntalante) para mantener las fracturas abiertas.
- Extracción: una vez que la presión se reduce, el gas o petróleo fluye hacia el pozo y se extrae a la superficie.
En Colombia, el debate sobre el fracking se ha intensificado luego de que el Congreso presentara proyectos para impulsar esta técnica como parte de la seguridad energética y el rescate de Ecopetrol.
Las principales preocupaciones ambientales
- Contaminación del agua: los químicos utilizados pueden filtrarse a los acuíferos subterráneos.
- Sismicidad inducida: la inyección de fluidos puede provocar pequeños movimientos sísmicos.
- Emisiones de gases: el proceso libera metano, un potente gas de efecto invernadero.
- Uso intensivo de agua: cada pozo puede requerir millones de litros de agua.
Mientras el gobierno y la industria petrolera ven en el fracking una oportunidad para aumentar la producción energética, organizaciones ambientales y comunidades locales exigen mayor regulación y estudios de impacto antes de autorizar nuevos proyectos.