Al presidente Gustavo Petro le quedan tres semanas al frente de la Presidencia de la República y, a pesar de ello, sigue adelante con la presentación de proyectos de ley para que el nuevo Congreso, que se instala el 20 de julio, los discuta. Hace varias semanas ordenó una nueva reforma tributaria y ahora también impulsa una ley antifracking.
Un gesto político sin mayorías
Los ministerios de Minas y Energía y de Ambiente anunciaron que radicarán la ley antifracking el 20 de julio, durante la instalación del Congreso para el periodo 2026-2030. La iniciativa busca proteger la vida, el agua y los ecosistemas, sustentada en evidencia científica. Aunque todo gobierno puede radicar proyectos hasta el último día de su vigencia (7 de agosto), no es usual hacerlo en las últimas semanas, pues se espera que el nuevo Ejecutivo defina su propia agenda.
El impacto en el nuevo Congreso
Las tensiones entre la administración saliente y la entrante han roto esta tradición. Miembros del Pacto Histórico consultados por este diario reconocen que es una acción netamente política para dejar constancia de las políticas que, a su juicio, debería tramitar el nuevo Legislativo. Saben que no tienen mayorías para aprobar las propuestas, especialmente tras el hundimiento de proyectos como la jurisdicción agraria o el Ministerio de la Igualdad.
“El Congreso ya mostró su poca favorabilidad cuando dejaron hundir proyectos como la jurisdicción agraria, Ministerio de la Igualdad, entre otros”, señalan algunos de los consultados.
Un legado simbólico frente a un gobierno contrario
Los analistas coinciden en que el único objetivo es dejar registro de una voz divergente frente a lo que plantea el nuevo presidente, Abelardo de la Espriella. Gonzalo Araujo, analista de Orza, afirma que ambos temas son reiterativos de la administración Petro, pero no tendrán mayor incidencia en la agenda, pues se trata del gobierno con menos éxito legislativo en años recientes. Sin embargo, advierte que el próximo Congreso será retador para el nuevo gabinete, que deberá manejar con cuidado las relaciones con las bancadas para no perder mayorías.
¿Podrían prosperar las iniciativas?
Las posibilidades de que estos proyectos avancen son mínimas. Solo podrían prosperar con un trámite exprés, pero la nueva administración, como representante del Ejecutivo, podría retirarlas apenas asuma el poder el 7 de agosto. Dado que son posturas contrarias al proyecto de Abelardo de la Espriella, es muy seguro que no duren mucho en el Legislativo.