La importancia de estar preparados
Tras los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026, dejando al menos 920 fallecidos y más de 50.000 desaparecidos, la prevención se convierte en una herramienta vital. Unicef ha difundido una serie de recomendaciones para que las familias sepan cómo actuar antes, durante y después de un sismo, minimizando riesgos y protegiendo a los más vulnerables: los niños y niñas.
Antes del terremoto: preparación que salva vidas
- Elabora un plan familiar de emergencia: define puntos de encuentro, rutas de evacuación y un responsable por cada miembro.
- Prepara un kit de suministros básicos: agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, pilas, botiquín, documentos importantes y artículos para bebés o personas mayores.
- Asegura muebles y objetos pesados: ancla estanterías, cuadros y electrodomésticos a las paredes para evitar que caigan.
- Enseña a los niños cómo protegerse: practica el 'agáchate, cúbrete y sujétate' y realiza simulacros periódicos.
Durante el sismo: mantén la calma y actúa rápido
- Si estás dentro de un edificio: agáchate, cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos, y sujétate a una mesa o escritorio resistente. Aléjate de ventanas, espejos y objetos que puedan caer.
- Si estás en la calle: aléjate de edificios, postes eléctricos y árboles. Busca un espacio abierto y agáchate protegiendo tu cabeza.
- Si vas en un vehículo: detente en un lugar seguro, lejos de puentes, túneles y postes. Permanece dentro del auto hasta que el sismo termine.
- Protege a los niños: mantenlos cerca, háblales con voz calmada y asegúrate de que sigan las mismas instrucciones de seguridad.
Después del terremoto: evalúa y actúa con precaución
- Revisa si hay heridos y aplica primeros auxilios básicos. No muevas a personas gravemente lesionadas a menos que estén en peligro inmediato.
- Inspecciona tu vivienda: busca grietas, daños en tuberías de gas o agua, y cables eléctricos sueltos. Si hay olor a gas, abre puertas y ventanas y sal del lugar.
- Usa el kit de emergencia: mantén la radio encendida para recibir instrucciones oficiales y evita usar el teléfono a menos que sea una emergencia real.
- Atiende las necesidades emocionales de los niños: explícales lo ocurrido con palabras sencillas, ofréceles consuelo y restablece rutinas en la medida de lo posible.
La preparación y la información son las mejores herramientas para reducir el pánico y proteger a quienes más queremos. Unicef insiste en que los niños deben ser parte activa del plan de emergencia familiar.