Puede que Boston no sea la primera ciudad que viene a la mente al planificar un viaje por Estados Unidos, pero basta con llegar para entender por qué conquista tan rápido. Hay algo en su ritmo amable y pausado que recibe a los visitantes casi con complicidad desde el primer momento.
Un sistema de transporte que invita a explorar
Apenas saliendo del aeropuerto se encuentra uno de los sistemas de transporte público más antiguos y eficientes del país, con buses que conectan sin costo con el metro, el famoso sistema T, que es la puerta de entrada a la ciudad y a todo lo que tiene por ofrecer.
Postales inolvidables sobre el río Charles
El Longfellow Bridge ofrece una de las mejores postales de Boston gracias a su vista abierta sobre el Charles River. Es el lugar ideal para una caminata al atardecer o para capturar la esencia de la ciudad.
Recorridos por campus universitarios de prestigio
Visitar los campus de prestigiosas universidades y caminar por sitios históricos son opciones para un viaje corto por la capital de Massachusetts. El ambiente académico se mezcla con la historia en cada esquina.
Boston es una ciudad que se disfruta caminando, con un pasado que respira en cada calle empedrada y un futuro que se asoma en sus modernos laboratorios y bibliotecas.