Más de mil víctimas de los municipios de Pradera, Buenaventura y San Pedro buscan cerrar episodios dolorosos de sus vidas causados por el conflicto armado en estas regiones del Valle del Cauca. Su catarsis se materializa a través de tres procesos de reparación colectiva impulsados por la Unidad para las Víctimas.
Un parque como símbolo de esperanza
Las acciones incluyen la recuperación de espacios comunitarios, siendo un parque el emblema principal para dejar atrás el dolor de la guerra. El director territorial de la Unidad para las Víctimas en el Valle destacó: «Son acciones para recuperar espacios comunitarios y fortalecer el tejido social».
Son acciones para recuperar espacios comunitarios y fortalecer el tejido social.
Estos procesos de reparación colectiva involucran a más de mil personas que han sufrido directamente las consecuencias del conflicto armado en sus comunidades. La iniciativa busca no solo resarcir daños materiales, sino también reconstruir la confianza y la convivencia entre los habitantes.
La Unidad para las Víctimas continúa trabajando en el departamento para garantizar que las víctimas del conflicto armado reciban el apoyo necesario para superar los traumas y construir un futuro en paz.