Hace tres años, 17 hospitales públicos de Cundinamarca estaban bajo algún grado de riesgo financiero, lo que correspondía al 32,7 por ciento de la red hospitalaria pública. En medio de una crisis nacional de la salud marcada por millonarias deudas de las EPS, cierres de servicios y hospitales al borde del colapso, el departamento logró subsanar la situación presentada en 2023 y para este año ninguna de las Empresas Sociales del Estado (ESE) fue clasificada en riesgo por el Ministerio de Salud.
Las fallas que llevaron al borde del abismo
- Mala gestión administrativa y financiera en varias ESE.
- Dependencia excesiva de giros tardíos de las EPS.
- Falta de control en la facturación y cobro de servicios.
- Ausencia de planes de saneamiento fiscal actualizados.
La estrategia que revirtió la crisis
La Gobernación de Cundinamarca implementó un plan de choque que incluyó acompañamiento técnico, reestructuración administrativa y la creación de una mesa de seguimiento financiero. Se priorizó la depuración de cartera, la negociación con acreedores y la optimización de los procesos de facturación.
Hoy podemos decir que ningún hospital público de Cundinamarca está en riesgo financiero. Esto es resultado de un trabajo articulado entre el departamento, las ESE y el Ministerio de Salud.
El panorama actual y los retos que vienen
Ninguna Empresa Social del Estado de Cundinamarca fue clasificada en riesgo financiero en 2026. Sin embargo, las autoridades advierten que la sostenibilidad depende de mantener el control fiscal y de que el Gobierno nacional resuelva la crisis estructural del sistema de salud, especialmente los pagos rezagados de las EPS.