Los daños y pérdidas que dejan los atentados contra su infraestructura, así como el robo de combustible a manos de grupos armados ilegales, quedaron al descubierto en un reciente informe que Ecopetrol presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
Aumento de pérdidas pese a la reducción de ataques
A pesar de registrarse una disminución en el número total de atentados contra los oleoductos, el volumen de petróleo que se dejó de producir aumentó de forma considerable en 2025, al tiempo que las redes de contrabando trasladaron sus operaciones de hurto hacia nuevas zonas del norte del país.
Durante 2025, los ataques perpetrados por grupos guerrilleros contra la infraestructura de oleoductos y poliductos de la compañía registraron una disminución del 24,3 por ciento en comparación con las cifras reportadas el año anterior. En total, se contabilizaron 31 casos frente a los 41 de 2024. Estas acciones criminales afectaron especialmente la infraestructura ubicada en Norte de Santander y Arauca, además de los oleoductos Caño Limón–Coveñas y Bicentenario.
Impacto en la reputación y la producción
La petrolera advirtió ante las autoridades estadounidenses que esta situación 'puede impactar su reputación', al tiempo que subrayó el riesgo que representa para la continuidad operativa y la seguridad energética del país.