El presidente centroderechista de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que recuperará territorios bajo control de organizaciones sociales, como la región del Chapare, bastión político del exmandatario Evo Morales, donde los seguidores del líder izquierdista impiden la ejecución de una orden de captura en su contra.
Paz acaba de superar la crisis política más grave de su corta gestión iniciada en noviembre pasado. Durante siete semanas, indígenas, obreros y cocaleros manifestaron y bloquearon carreteras para exigir su renuncia por la crisis económica.
Un conflicto que marcó la gestión de Paz
Las protestas, que duraron siete semanas, fueron lideradas por sectores afines a Evo Morales, quien ha sido acusado de delitos que llevaron a una orden de captura. Sin embargo, sus seguidores en el Chapare han impedido que las autoridades ejecuten la orden, lo que llevó al gobierno a planificar operativos para retomar el control.
El impacto en la región del Chapare
La región del Chapare, conocida por ser el bastión político de Evo Morales, ha sido un punto de resistencia para las autoridades. Los seguidores del exmandatario han bloqueado carreteras y realizado manifestaciones para protegerlo, lo que ha generado tensiones con el gobierno de Paz.
Recuperaremos los territorios que están bajo control de organizaciones sociales que no respetan la ley. No permitiremos que se siga desafiando al Estado de derecho.
El anuncio de Paz se produce en un momento clave, luego de que el Consejo Nacional Electoral terminara el escrutinio de las últimas elecciones, revelando los votos totales de los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.