Actualidad

San José en 24 horas: una ruta entre volcanes, historia y descanso

Explicativo San José en 24 horas: una ruta entre volcanes, historia y descansoRecorrerla por completo requiere tiempo, pero si solo tiene un día, esta guía opti...

Publicado

Foto: La voz del país

Explicativo San José en 24 horas: una ruta entre volcanes, historia y descansoRecorrerla por completo requiere tiempo, pero si solo tiene un día, esta guía optimizada le muestra lo imprescindible de la capital de Costa Rica.El hotel Marriott Hacienda Belén evoca una antigua casona cafetera. Foto: CortesíaLink ADRIANA GARZÓN - PARA EL TIEMPO27.04.2026 18:19 Actualizado: 27.04.2026 18:36 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Amanece en San José de Costa Rica con una promesa clara: descubrir en un solo día la esencia de un país que parece condensar sus paisajes y su cultura en pocas horas. Es clave madrugar y con el aire fresco de la mañana, abrirse camino hacia las montañas. El destino es el volcán Irazú, guardián imponente que a 3.432 metros de altura, ofrece una de las vistas más sobrecogedoras del país centroamericano.La carretera serpentea entre veredas, cultivos y neblina hasta que, de pronto, el paisaje se transforma. La vegetación cede su lugar a la tierra volcánica y al silencio. El guía nos cuenta que el Irazú, el volcán más alto del país, está activo y tiene un largo historial de erupciones.Teatro Nacional de Costa Rica, monumento nacional y el principal escenario del país. Foto:Cortesía Se encuentra a unos 50 kilómetros al este de San José, así que en una hora y media estamos en el Parque Nacional que protege este ecosistema, con guardaparques, senderos e información para los visitantes. Ya en el terreno, hacemos un primer recorrido por un sector que corresponde a los restos de una terraza antigua la cual se conoce como Playa Hermosa.Enseguida los pasos van rumbo a la cima, al cráter principal que según la suerte del viajero estará copado de nubes o despejado y, en ciertas épocas del año, dejará ver su laguna de tonos cambiantes, mientras el viento golpea con fuerza recordando que se está en territorio indomable. En días despejados, dicen los guías, es posible ver tanto el Caribe como el Pacífico. Nosotros tuvimos suerte en la cumbre, las nubes espesas se disiparon y vimos el cráter magnífico, sin laguna.Aunque el clima no siempre lo permite, la experiencia ya es suficiente para confirmar por qué Costa Rica es conocida como ‘tierra de volcanes’ (alberga más de 120 focos volcánicos) que definen su geografía, sus suelos fértiles y su movida turística.Hacienda Belén Foto:Cortesía Al mediodía, el corazón de la capitalDe regreso a la capital, San José invita a pasearla a otro ritmo. El bullicio del centro histórico desplaza al silencio del volcán. El recorrido continúa en el corazón urbano, donde la historia y la vida cotidiana se mezclan sin esfuerzo. Es mediodía y una buena parada es el Mercado Central, que ocupa toda una manzana y fue declarado Patrimonio Cultural por su fuerte tradición e identidad. Allí, entre pasillos estrechos y aromas intensos, se revela la identidad local: frutas frescas, especias, café recién molido y pequeños restaurantes donde el gallo pinto (arroz, frijoles, maíz y carne), el casado (almuerzo) y el chifrijo, tamales y picadillos están a la orden del comensal.Afuera la calle bulle. Los vendedores gritan sus pregones a todo pulmón, los altoparlantes hacen competencia y el gentío que va y viene agotan los sentidos. Caminar por esta zona es descubrir una ciudad que no presume, pero que sorprende. Los teatros, museos y edificios históricos aparecen casi sin aviso. Las plazas invitan a detenerse, observar y escuchar: músicos callejeros, niños que juegan, corrillos de vecinos y el ir y venir de quienes habitan el sector.A escasas tres cuadras un edificio antiguo llama la atención. Es el Teatro Nacional de Costa Rica, monumento nacional y el principal teatro del país, que promueve la producción de las artes escénicas. Se encuentra en la Plaza Juan Mora Fernández, y fue terminado en 1897. Es la principal joya de San José. Está abierto al público, vale la pena tomarse un café y recorrer su primer piso en donde se aprecian varias obras de arte.Según avance el tiempo, no deje de visitar el Monumento Nacional en el Parque Nacional, el Templo de la Música en el Parque Morazán, la Catedral Metropolitana y el Museo Nacional (antiguo Cuartel Bellavista). Ya con eso se llevará un muy buen panorama.La Catedral Metropolitana se inauguró en el año 1827. Foto:Cortesía Mucho sabor y buenos sueñosLa tarde trae consigo un cambio de atmósfera. A pocos minutos del centro, en la Gran Área Metropolitana, el ritmo se desacelera nuevamente. El Hotel Hacienda Belén de Marriott se convierte en el oásis del día, rodeado de jardines y con la calma que contrasta con la energía urbana. El lugar combina la arquitectura colonial, decoración que recuerda las haciendas cafeteras y comodidades modernas, sin duda un espacio ideal para cerrar la jornada.Recorrer sus terrenos es pasear por la historia de una antigua plantación de café y tabaco establecida por don Sebastián de Zamora, y por tesoros culinarios y sostenibles de Costa Rica. De no perderse: la experiencia en Kuö Spa, con terapias y tratamientos inspirados en la naturaleza costarricense reconfortan luego de un día de caminatas y sol.El atardecer tiñe de dorado los corredores del hotel mientras los viajeros se entregan al descanso. Una cena tranquila en La Isabela Steakhouse, con sus suculentos cortes de carne, o La Castilla, con un menú inspirado en la cocina asiática, completan la sensación de haber vivido mucho más que un solo día.A la hora de dormir, sus 299 habitaciones renovadas con hermosas vistas a las montañas del Valle Central, invitan a descansar. El desayuno incluido, el gimnasio y las dos piscinas al aire libre completan la oferta de este lugar de placer y tranquilidad.Cráter principal del volcán Irazú, el más alto del país, aún activo. Foto:Cortesía La noche cae, y con ella llega la certeza de que San José, en apenas 24 horas, ha revelado múltiples rostros: naturaleza, cultura y hospitalidad. Viajar a la capital de Costa Rica no es solo una escala. Es una experiencia completa, intensa y sorprendente. Y basta un día para entender por qué siempre invita a quedarse un poco más.*Invitación de Costa Rica Marriott Hacienda Belén.Si usted va-Los colombianos necesitan visa para ingresar a Costa Rica por turismo o negocios. Pero, si tienen visa estadounidense (B1/B2), canadiense o Schengen vigente (con al menos 6 meses de validez y uso previo), pueden ingresar con ellas.-Varias aerolíneas operan vuelos directos y con conexión desde Bogotá a San José, con una duración promedio de 2 a 3 horas. Las principales opciones son: Avianca, Copa Airlines, Latam y Arajet.-La temperatura en San José es muy agradable, entre 24 y 30 °C todo el año.-La moneda oficial de Costa Rica es el colón costarricense (1 colón equivale a 7,8 pesos colombianos).-La seguridad en la ciudad es buena, pero se recomienda precaución con objetos de valor y evitar conducir de noche.ADRIANA GARZÓN - ENVIADA ESPECIAL DE VIAJAR - SAN JOSÉ DE COSTA RICA* Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosViajarCosta RicaTurismo SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate

La voz del país

Somos un medio de comunicación colombiano comprometido con informar de manera oportuna, responsable y transparente sobre los acontecimientos que marcan la realidad del país y del mundo.