La senadora paraguaya Celeste Amarilla ha reavivado la controversia con el futbolista Kylian Mbappé, esta vez desde el recinto del Congreso. Durante una sesión del Senado, la legisladora insultó al delantero francés llamándolo 'hijo de puta', argumentando que no estrechó la mano del guardameta paraguayo Orlando Gill al finalizar el partido entre Francia y Paraguay.
Antecedentes de la polémica
Días atrás, Amarilla ya había generado indignación al publicar en sus redes sociales graves insultos racistas contra Mbappé, tras la derrota de Paraguay frente a Francia en el Mundial. Ahora, lejos de dar por cerrado el episodio, la congresista utilizó su investidura para reiterar los ataques desde el hemiciclo.
Llamó 'hijo de puta' al futbolista por no haber estrechado la mano del paraguayo Orlando Gill al finalizar el partido.
Reacciones y contexto
El incidente ha desatado un intenso debate en Paraguay y a nivel internacional, sobre los límites del discurso político y el respeto en el ámbito deportivo. Mientras algunos sectores respaldan a la senadora, otros la acusan de fomentar la xenofobia y el racismo desde una posición de poder.