A medida que crece la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se anticipe para el trimestre de mayo a julio con una intensidad que podría oscilar entre fuerte y muy fuerte, aumentan de forma paralela las alertas por un posible racionamiento eléctrico en el país.
Una advertencia directa desde el Gobierno
La gravedad de la situación no es menor. El propio ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, reconoció recientemente que la combinación de varios factores, como El Niño y el déficit de energía en firme, “configura un escenario de riesgo inminente para la prestación continua del servicio de energía eléctrica” de cara al próximo año.
El gremio de generadores ya había puesto la lupa
Esta advertencia coincide con las persistentes alertas de Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), quien ha señalado que el riesgo real de un racionamiento podría materializarse entre abril y mayo de 2027, justo cuando el sistema estará a la espera del regreso de las lluvias.
La combinación de un déficit de energía firme, retrasos en proyectos y una deuda del Gobierno con el sector configura una tormenta perfecta que tiene en máxima alerta al sistema eléctrico colombiano.