La revolución digital transformó la atención y los hábitos
Hace más de una década que se publicó el Manifiesto Onlife, promovido por la Comisión Europea, que analiza el impacto de las tecnologías en la vida humana. Esta transformación ha ocurrido tan rápido que carecemos de conceptos claros para definir el nuevo mundo hiperconectado. Hoy, extensas parcelas de nuestras vidas han escapado de nuestro control, con datos almacenados en servidores remotos.
En Europa, solo el 0,6% de los hogares no tiene celular, el 97,4% tiene acceso a internet, el 78% posee un portátil o computador de escritorio, y el 56,5% cuenta con una tablet. Menos de la mitad de los domicilios tiene teléfono fijo. La tecnología llegó sin que nos diéramos cuenta de los efectos no deseados, como el grave problema de salud mental vinculado al uso de dispositivos.
Computadores: el riesgo de la multitarea y el déficit de atención
Los computadores fueron nuestra primera aproximación a la tecnología. Para las generaciones mayores están asociados al trabajo, mientras que los jóvenes los usaron para videojuegos y redes sociales. Los riesgos incluyen la multitarea, que fragmenta la concentración; el déficit de atención, potenciado por notificaciones constantes; el atracón de series, que fomenta el consumo abusivo; y la adicción a juegos, que compite con otras actividades.
Tablets: entretenimiento temprano y pérdida de conexión neuronal
Las tablets preocupan por su introducción a edades muy tempranas para el entretenimiento infantil y su uso escolar. Su facilidad para saltar entre aplicaciones intensifica la multitarea. Además, al escribir a mano se generan enlaces neuronales más relevantes que al usar teclado, pero la tablet con lápiz digital reduce esa pérdida. También crean una falsa sensación de alfabetización digital, ya que los jóvenes solo manejan aplicaciones limitadas.
Celulares: el dispositivo más adictivo por diseño
Con una inserción cercana al 100%, los celulares se usan principalmente para entretenimiento: el 91,1% ve videos, el 88,1% usa redes sociales, y el 85,5% consume series. Las redes sociales están diseñadas para generar dopamina y fomentar la permanencia. El 'solucionismo tecnológico' impulsa a usar el celular para tareas ya resueltas (despertador, música, lectura), facilitando el uso abusivo en momentos de baja atención.
Cualquier dispositivo digital es una puerta abierta a herramientas que ayudan a gestionar el día a día, pero por ahí se cuelan riesgos que nos pueden ocasionar problemas si no aprendemos a gestionar adecuadamente nuestro tiempo.