Un operativo sin precedentes en la cárcel La Paz de Itagüí
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) emitió la Resolución 2627 del 10 de abril, que suspende a 11 funcionarios mientras se adelanta una investigación disciplinaria por su presunta responsabilidad en la organización y permisividad de una fiesta vallenata dentro de la cárcel La Paz, ubicada en Itagüí.
El impacto en la comunidad penitenciaria y la seguridad nacional
La polémica fiesta involucró a 23 capos de bandas criminales de Medellín y el Valle de Aburrá, quienes actualmente negocian la paz con el gobierno nacional. Durante el evento, se registró el ingreso de licor, trabajadores sexuales, camionetas y la instalación de una tarima para el cantante Nelson Velásquez, generando un ambiente que recuerda a la prisión La Catedral, famosa por su tolerancia a la delincuencia.
Las imágenes y videos difundidos evidencian cómo se violaron los controles de seguridad, con cámaras desactivadas y la entrada de civiles y miembros de la Fuerza Pública para entregar reportes sobre actividades criminales, lo que permitió a los presos seguir coordinando delitos desde el penal.
Funcionarios suspendidos y nombres señalados
- Nairo Vargas Rubio
- Fran Alexander Barbosa Pinzón
- Jhon Eduar Aguilar Conde
- José Luis Becerra Puello
- Juan Camilo Goez David
- Juan Diego Ospina Morales
- Gustavo Adolfo Montejo Casas
- Eduardo Parra Ceballos
- Salvador del Cristo Jiménez Palencia
- Heyler Antonio Fracica Sarmiento
- Fredy Antonio Ciprián Díaz
Según denuncias, los capos habrían invertido cerca de 500 millones de pesos en la fiesta, incluyendo 100 millones para el cantante y 400 millones en licor, trabajadoras sexuales y logística.
Violaciones sistemáticas a la seguridad penitenciaria
Un informe revelado por el diario muestra que es común la violación de las normas en la cárcel de Itagüí, con cámaras apagadas y acceso no autorizado a civiles y miembros de la Fuerza Pública. Los presos reciben reportes sobre narcotráfico, extorsiones y enfrentamientos entre grupos criminales, manteniendo el control de sus operaciones desde el interior del penal.
Entre los alias mencionados en los documentos se encuentran ‘Walter Mono’, ‘David Tolú’, ‘Sobri’ y ‘Ochoa’, quienes coordinan actividades delictivas en diversas zonas de Antioquia y otras ciudades costeras.
Además, en recientes allanamientos se han encontrado objetos prohibidos como electrodomésticos, asadores y consolas de videojuegos, evidenciando el incumplimiento de las normas que regulan el consumo y comercialización de licor y estupefacientes en la prisión.