La selección de Egipto vivió momentos de tensión en la previa de su compromiso frente a Australia por los octavos de final del Mundial 2026. Un incidente ocurrido en el hotel de concentración del equipo, en Dallas, obligó a la intervención de la Policía local y generó preocupación a pocas horas del encuentro.
El origen del altercado: una foto con un menor
De acuerdo con la información difundida en redes sociales, el altercado comenzó cuando varios integrantes de la delegación egipcia discutieron con los agentes encargados de la seguridad del lugar, que al parecer impedían que los jugadores se tomaran unas fotos con hinchas, entre ellos un menor. La situación fue escalando hasta convertirse en un enfrentamiento verbal que requirió la presencia de más efectivos para controlar el ambiente.
Aunque el episodio no pasó a mayores y no se registraron personas detenidas ni lesionadas, la escena llamó la atención de quienes se encontraban en el hotel y rápidamente comenzó a circular en redes sociales a través de videos grabados por algunos testigos. Se vieron gritos y empujones. Según el reporte, el desacuerdo se habría originado por diferencias relacionadas con los protocolos de seguridad establecidos en el alojamiento de la selección.
La versión de Ibrahim Hassan: 'No puedo ver a un niño que quiere tomarse una foto conmigo y prohibírselo'
No puedo ver a un niño que quiere tomarse una foto conmigo y prohibírselo, yo me la tomo con él normalmente. Encontré al oficial de seguridad que vino, agarró el teléfono del niño y lo tiró al suelo, y casi se rompió. Y eso es un comportamiento totalmente inaceptable. Y yo voy a compensar a ese niño con un teléfono nuevo y le pediré a su padre que se comunique con el gerente del equipo para asistir al partido de Australia mañana. Nosotros venimos aquí para hacerlos felices, ustedes están por encima de nuestras cabezas.
Pese al incidente, la concentración del combinado africano continuó con normalidad y el cuerpo técnico mantuvo la planificación prevista para el partido frente a Australia. La federación egipcia no informó de cambios en la preparación del equipo ni de sanciones contra alguno de los integrantes de la delegación.
El episodio se produjo en un momento clave para Egipto, que afronta un partido decisivo con el objetivo de avanzar a los cuartos de final del Mundial. Por ello, el cuerpo técnico espera que lo ocurrido no afecte el rendimiento de los futbolistas en un compromiso de máxima exigencia.