Manuel María Tobón Jiménez, un transportador escolar de 65 años, fue asesinado al mediodía de este miércoles 20 de mayo en el barrio Ciudadela 20 de Julio, en Barranquilla. La víctima acababa de dejar a su nieta en su vivienda cuando fue atacado, dejando una escena de dolor en una cuadra residencial.
El crimen ocurre el mismo día en que se reportó la aparición de panfletos amenazantes dirigidos a colegios de Soledad y el sur de Barranquilla, lo que generó pánico entre la comunidad educativa. La Policía investiga si ambos hechos están relacionados con la presión que estarían ejerciendo grupos criminales sobre el sector del transporte escolar.
La sombra de las amenazas sobre los colegios
En la mañana de este miércoles, panfletos intimidatorios aparecieron en instituciones educativas de Soledad y el sur de Barranquilla, causando alarma entre padres de familia y docentes. Aunque inicialmente se sospechó de grupos delincuenciales, la Policía no descarta que los mismos estudiantes los hayan difundido para evitar clases. Las autoridades reforzaron la seguridad en los planteles.
Un sector bajo presión
El asesinato de Tobón Jiménez reaviva la alerta sobre la situación de los transportadores escolares en Barranquilla y su área metropolitana. En los últimos meses, conductores han denunciado extorsiones y amenazas por parte de grupos armados que buscan controlar rutas y cobrar 'vacunas'. La comunidad del gremio exige mayor protección y acciones contundentes de las autoridades.