El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha activado por primera vez en 30 años un tribunal secreto para deportaciones, un mecanismo judicial que permite expulsar de forma rápida y casi reservada a inmigrantes considerados 'terroristas extranjeros'.
Este procedimiento legal especializado, que no se utilizaba desde hace tres décadas, fue recurrido por la administración republicana como parte de su política migratoria de mano dura. La medida ha generado debate sobre el equilibrio entre seguridad nacional y derechos civiles.
La información fue difundida por la periodista Daniela Gutiérrez Munar, quien detalla que el tribunal opera bajo estrictas normas de confidencialidad, lo que limita el escrutinio público y la transparencia del proceso judicial.