A pocas horas de asumir el poder, el presidente Abelardo De la Espriella puso en marcha sus primeras medidas de seguridad: el traslado de cerca de 100 presos de alta peligrosidad y la reactivación de la fumigación aérea de narcocultivos. La orden, ejecutada por el Inpec, incluye a los cabecillas del polémico 'tarimazo' que protagonizaron con Gustavo Petro en Medellín, así como a otros reclusos en cárceles de Bogotá, Palmira, Girón, Valledupar, La Dorada y Cómbita.
Un giro radical en la política penitenciaria
La operación de traslados, que comenzó después del empalme entre gobiernos, busca desmontar los privilegios que algunos presos habían obtenido durante la administración anterior. Entre los movidos está Daneidy Barrera, conocida como 'Epa Colombia', quien fue removida a La Picaleña de Ibagué por los beneficios que tenía en Carabineros de la Policía. Fuentes oficiales confirmaron que esta es solo la primera fase de una reestructuración del sistema penitenciario.
El fin de la 'paz total' y el combate frontal
Desde el cantón militar Pichincha, De la Espriella anunció el cierre definitivo de la política de 'paz total' implementada por su antecesor. En su lugar, el gobierno expedirá un listado de grupos narcoterroristas para autorizar operaciones militares más contundentes, incluyendo bombardeos contra objetivos legítimos. 'La opción del diálogo está agotada; el Estado fue suficientemente noble y cómplice', afirmó el mandatario.
Los integrantes de las bandas criminales y del narcoterrorismo tienen dos caminos: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano y su Fuerza Pública.
Fumigación aérea y seguridad ciudadana
El presidente también ordenó retomar la fumigación aérea de cultivos ilícitos con herbicidas de última generación, argumentando que 'la coca no se combate con estadísticas maquilladas, sino arrancándola de la tierra'. Además, anunció una ofensiva integral contra la inseguridad, inspirada en políticas como las de Álvaro Uribe, para que 'el trabajador honrado no tenga que entregar el fruto de su esfuerzo al delincuente'.
- Traslado de 100 presos de alta peligrosidad a cárceles de máxima seguridad.
- Fin de la 'paz total' y endurecimiento de operaciones militares.
- Reactivación de la fumigación aérea de narcocultivos.
- Listado de grupos narcoterroristas para el combate frontal.
- Refuerzo de la seguridad ciudadana con presencia estatal.