La tenencia de teléfonos móviles en las cárceles españolas continúa siendo un desafío para la seguridad penitenciaria. Desde 2021, el Ministerio del Interior ha requisado 13.208 dispositivos prohibidos a internos, de los cuales 2.131 corresponden a las prisiones andaluzas de Málaga, Almería y Albolote, las que más móviles han intervenido en el último lustro.
Un operativo sin precedentes en cárceles andaluzas
Las prisiones de Almería (756 móviles), Málaga (728) y Albolote en Granada (647) encabezan la lista nacional, seguidas por centros madrileños como Valdemoro y Estremera. En contraste, prisiones como Alcalá de Guadaira y Menorca no han registrado incautaciones desde 2021.
- En 2025 se decomisaron 2.466 móviles, casi siete diarios.
- Siete cárceles superaron las 100 incautaciones en 2025, con Almería a la cabeza (166).
- Los dispositivos varían desde pequeños teléfonos ocultables hasta smartphones con acceso a internet.
- Nuevas modalidades de ingreso incluyen drones y ocultamiento en objetos o cavidades corporales.
El sindicato mayoritario Acaip alerta sobre la insuficiencia de recursos humanos y tecnológicos para combatir este fenómeno, que facilita la continuidad de actividades delictivas desde el interior de los centros penitenciarios y genera conflictos entre internos.
El impacto en la comunidad penitenciaria y medidas adoptadas
La posesión de móviles se considera falta grave, con sanciones que afectan desde las horas de salida hasta permisos de reclusos. Desde 2008, se han instalado inhibidores de frecuencia, pero estos ya son obsoletos frente a nuevas tecnologías y métodos para introducir dispositivos.
“Los funcionarios logran detectar y decomisar miles de estos dispositivos cada año mediante requisas, cacheos y controles constantes”, asegura Acaip, que también señala la dificultad creciente por el uso de drones y tecnologías sofisticadas.
La lucha contra la introducción y uso ilegal de móviles en prisiones sigue siendo un reto para las autoridades españolas, que buscan actualizar sus estrategias para preservar la seguridad y el orden en estos centros.