Un grupo de científicos de la Universidad de Chichester, en Inglaterra, llevó a cabo un estudio innovador que examina el impacto inmediato del agua fría en la salud emocional. Publicado en la revista 'Lifestyle Medicine', este trabajo se centró en estudiantes que presentaban síntomas de depresión para analizar cómo la inmersión en agua fría altera su estado anímico.
El estudio contó con la participación de 121 voluntarios, quienes fueron divididos en cuatro grupos. Tres de estos grupos se sometieron a inmersiones en agua de mar a una temperatura de 13,6 °C durante períodos de cinco, diez y veinte minutos respectivamente, mientras que el cuarto grupo no estuvo expuesto al agua fría, sirviendo como referencia para la investigación.
Durante las inmersiones, los investigadores registraron cambios significativos en la percepción emocional, niveles de energía y sensación general de bienestar entre los participantes. Estos resultados sugieren que el contacto breve con agua fría puede actuar como un estímulo efectivo para mejorar la salud emocional de forma inmediata.
“La exposición al agua fría podría ofrecer una alternativa complementaria para mejorar el ánimo en personas con síntomas depresivos”, afirmaron los científicos responsables del estudio.
Además, el estudio invita a reflexionar sobre prácticas cotidianas que podrían tener un impacto positivo en la salud mental, aunque expertos dermatólogos advierten que el agua fría no mejora la limpieza facial y puede incluso afectar la barrera cutánea.