La aviación colombiana vivió un momento histórico el pasado viernes 12 de junio, cuando el primer hidroavión comercial de Alma Air aterrizó en Medellín, marcando el regreso de este tipo de aeronaves al país después de más de siete décadas.
Una travesía desde Florida hasta Antioquia
La aeronave despegó desde Fort Pierce, Florida, y recorrió 1.555 millas náuticas (cerca de 11 horas de vuelo) con escalas en Bahamas, Jamaica y Panamá antes de llegar a Medellín. En el tramo final, el CEO de la compañía, Rupert Stebbings, acompañó a los tres pilotos a cargo de la operación.
Medellín, base de operaciones y puerta de expansión
La ciudad se convierte en la primera base de Alma Air, pero la visión de la empresa es mucho más amplia. Para este mismo año, proyecta conectar destinos como Cartagena, Barú, la Costa Pacífica, Guatapé, Ayapel y Mompox, impulsando el turismo y la conectividad regional.
Este es un hito para la aviación colombiana. Estamos devolviendo los hidroaviones al país después de 50 años, abriendo rutas que unen ríos, lagos y costas.