En un esfuerzo conjunto y sin precedentes, soldados de la Segunda Brigada del Ejército Nacional transportaron 15 toneladas de alimentos hacia la comunidad indígena arhuaca de Serankua, ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta. Esta operación aérea fue clave para superar las dificultades logísticas y restricciones de movilidad que impedían la llegada constante de ayuda humanitaria.
El operativo se llevó a cabo en respuesta a un llamado urgente de la Defensoría del Pueblo, que solicitó a los ministerios del Interior y de Defensa, así como a la Unidad para las Víctimas, coordinar acciones inmediatas para atender a más de 465 familias, equivalentes a 2.581 personas, confinadas desde el pasado 6 de marzo en las comunidades de Serankua y Dwanawimaku.
La Defensoría ha acompañado permanentemente a estas comunidades a través de su participación en consejos de seguridad y comités de justicia transicional, formulando recomendaciones para proteger los derechos colectivos e individuales de la población indígena.
Además, se realizó una misión humanitaria en coordinación con el Cabildo Gobernador Arhuaco, la Gobernación del Magdalena y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que permitió entregar 130 kits de asistencia en la comunidad Gunmaku, en zona rural de Aracataca, y monitorear la situación de derechos humanos en el territorio.
“Garantizar la entrega oportuna de ayuda es fundamental para proteger la vida y los derechos de las comunidades arhuacas confinadas”, afirmó la Defensoría del Pueblo.