Un traslado estratégico desde el sur del país
John Edison Chalá Torrejano, alias 'Chalá', llegó a Antioquia con una misión clara: tomar el mando del Frente 36 de las disidencias de las Farc y fortalecer su capacidad ofensiva con drones. Su traslado fue ordenado por alias 'Calarcá' desde el sur del país, luego de que alias 'Primo Gay' fuera reubicado al frente 5. Chalá, experto en finanzas y tecnología de guerra, se instaló en Briceño para imponer un control territorial basado en homicidios selectivos y extorsión.
El crimen que desató la cacería
El 7 de mayo de 2026, el periodista Mateo Pérez Rueda fue secuestrado, desaparecido y asesinado en la vereda Palmichal de Briceño, bajo las órdenes directas de Chalá. El hecho generó repudio nacional e internacional. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, lideró un consejo de seguridad extraordinario y elevó la recompensa a 300 millones de pesos por información que llevara a la captura del cabecilla.
El asedio militar y la fuga herida
El 22 de mayo, unidades militares cercaron el campamento de Chalá en las montañas de Briceño. Durante los combates murió un adolescente de 17 años, alias 'El Burro', y una mujer conocida como 'Flor'. Chalá resultó herido pero logró escapar usando drones para monitorear los movimientos de las tropas y encontrar puntos ciegos en el cerco. Arrastrándose por trochas del cañón, llegó a Puerto Valdivia, donde recibió primeros auxilios y planeó su salida del departamento.
El camuflaje urbano y la ruta hacia el centro
Consciente de que su rostro estaba en todos los puestos de control, Chalá se rapó la cabeza, dejó crecer un bigote prominente y adoptó un vestuario deportivo con capuchas para evitar las cámaras de seguridad. Su plan era llegar al centro del país para reorganizarse. Sin embargo, las autoridades lograron seguirlo hasta el peaje de Flandes, Tolima.
La captura definitiva en Flandes
La noche del 12 de junio, comandos especializados interceptaron una camioneta de alta gama en el peaje de Flandes. Chalá fue capturado junto a cinco personas de su esquema de seguridad. En su poder se encontraron cuatro pistolas calibre 9 mm, una Beretta con dos proveedores, 115 cartuchos, 33 millones de pesos en efectivo y siete celulares. El capturado deberá responder por terrorismo, extorsión, concierto para delinquir y homicidio agravado por el asesinato de Mateo Pérez. Además, tiene una orden de captura por el homicidio de la lideresa social Lina María Puentes Vega en 2025.
La captura de alias Chalá es un duro golpe al Frente 36 de las disidencias Farc en Antioquia. Su habilidad con drones y su experiencia en finanzas lo convertían en un objetivo prioritario.