El puertorriqueño Nicky Jam, considerado uno de los padres del reguetón, ofreció un concierto inolvidable en el Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá el pasado 6 de junio de 2026. Por primera vez en su carrera, el artista logró llenar un estadio en Colombia en solitario, sin necesidad de compartir cartel con otros grandes nombres. La noche fue un viaje por sus tres décadas de trayectoria, en el que predominaron los clásicos que lo llevaron a la gloria.
Un recorrido por los himnos del reguetón
Desde el inicio, con un video de un ave fénix sobrevolando Colombia, Nicky Jam dejó claro que la velada sería un homenaje a su legado. Abrió con 'Te robaré', tema junto a Ozuna, y continuó con 'El perdón', canción que supera el billón de reproducciones en Spotify. Antes de terminar la melodía, improvisó: 'Oye, para que lo tengas en la memoria, nací en Puerto Rico, pero me muero aquí en Colombia'. Luego vinieron 'Voy a beber', 'Bella y Sensual', 'Mi tesoro' y 'Si tú no estás'.
Invitados de lujo que elevaron la noche
Ryan Castro fue el primero en subir al escenario, interpretando 'Wasa Wasa', 'Quema' y 'Jordan'. Le siguió Maisak, la revelación del género en Colombia, quien cantó 'Con amor' y 'Se me olvida'. Piso 21 también tuvo su espacio con 'Me llamas' y 'Suele suceder'. Valentino trajo su toque caribeño con 'Tú y yo', y Beelé, el 'infiel favorito' del país, subió la temperatura con 'Hiekka', 'Mi refe' y 'No tiene sentido'.
¿Dónde están las gatas que no hablan y tiran pa' alante?, ¿Dónde está el corillo guilla'o de maleante? Vamos pa' la disco para hacer escante.
El momento más esperado: el reguetón vieja escuela
El punto más álgido de la noche llegó cuando sonaron los clásicos del reguetón antiguo. 'Yo no soy tu marido', 'Dónde están las gatas', 'Juegos prohibidos' y 'Travesuras' hicieron vibrar a las casi 40.000 personas presentes. La voz de Jam se mezcló con el coro del público, que coreó cada letra con la misma energía de los años 2000.
Una dedicatoria especial a Colombia
Para el cierre, una bandera de Colombia abrazó al reguetonero, quien dedicó el concierto al país que lo acogió y lo impulsó en sus inicios. Las dos horas de show no incluyeron sus canciones más recientes; en cambio, Jam prefirió recordar los temas que lo ayudaron a superar su adicción a las drogas y lo convirtieron en un ícono. 'La huella que dejó en la industria es imborrable', concluyó la periodista cultural María Jimena Delgado Díaz.