A inicios del 2000, la mezcla entre Reggae y Dembow era un experimento de laboratorio. Nicky Jam, desde sus 14 años, fue uno de los científicos musicales que probó con letras callejeras y producción cruda hasta consolidar un género que hoy domina el mundo. Este 6 de junio, el puertorriqueño demostró por qué es considerado uno de los padres del reguetón al llenar por primera vez el Estadio Nemesio Camacho El Campín en Bogotá, en un concierto en solitario que fue un viaje al pasado.
Un recorrido por los himnos del perreo
Con 44 años y tres décadas de trayectoria, Nicky Jam decidió no incluir sus canciones más recientes. Sabía que su público quería perreo clásico. El show arrancó con 'Te robaré' y continuó con 'El perdón', tema que supera el billón de reproducciones en Spotify. Antes de terminar, improvisó: 'Nací en Puerto Rico, pero me muero aquí en Colombia'. Luego vinieron 'Voy a beber', 'Bella y Sensual', 'Mi tesoro' y 'Si tú no estás'.
Invitados de lujo en la tarima
Ryan Castro fue el primero en subir, interpretando 'Wasa Wasa', 'Quema' y 'Jordan'. Le siguieron Maisak, Piso 21, Valentino y, finalmente, Beelé, quien encendió al público con 'Hiekka'. Cada invitado tuvo 10 minutos para cantar sus éxitos, creando una noche que muchos califican como el mejor concierto del año en Colombia.
El momento más esperado: reguetón vieja escuela
El punto álgido llegó cuando sonaron los clásicos de Los Cangris. 'Yo no soy tu marido', 'Dónde están las gatas', 'Juegos prohibidos' y 'Travesuras' hicieron retumbar el estadio. La voz de Jam quedó en segundo plano ante el coro de 40.000 asistentes que corearon cada letra.
La bandera de Colombia abrazó al reguetonero, como siempre lo ha hecho. Nuestro país lo acogió y lo impulsó a dar sus primeros pasos en la música cuando aún era complejo que entendieran su ritmo. Las dos horas de concierto no fueron para promocionar nuevas canciones; ya no lo necesita.
Nicky Jam dedicó la noche a recordar las canciones que lo ayudaron a superar su adicción a las drogas y que lo convirtieron en un ícono que ha abierto puertas para toda una generación de artistas urbanos.