En Bogotá, la velocidad incontrolada de vehículos livianos, especialmente patinetas eléctricas, ha provocado accidentes graves que afectan a peatones y ciclistas. Dos casos recientes evidencian la problemática: un niño sufrió una fractura de fémur tras ser atropellado por una patineta a alta velocidad en una ciclovía, y una adulta mayor quedó gravemente herida tras un atropello en una vía pública.
El Instituto de Recreación y Deporte (IDRD) confirmó que el conductor del primer accidente incumplía la normativa vigente que prohíbe la circulación de patinetas eléctricas en ciclovías, espacios destinados para el uso seguro de peatones y deportistas. En ambos casos, los responsables huyeron sin prestar ayuda.
La Secretaría de Movilidad admitió que el sistema oficial de registro de siniestros viales no permite identificar con precisión los accidentes causados por estos vehículos. Esto se debe a que el Informe Policial de Accidentes de Tránsito (Ipat) excluye choques simples desde 2022, y no incluye una categoría específica para patinetas eléctricas, generando un subregistro estructural.
Datos preocupantes sobre velocidades y circulación
Un estudio realizado por Despacio.org en septiembre de 2025 midió las velocidades de vehículos livianos en la cicloinfraestructura de Bogotá. Se registraron velocidades máximas de hasta 52,9 km/h en patinetas eléctricas, superando el límite legal de 25 km/h para estos espacios. Cerca del 50% de estos vehículos excedían el límite permitido, lo que aumenta el riesgo para peatones y ciclistas.
El análisis también destacó que la cicloinfraestructura bidireccional de solo 2,5 metros de ancho no es suficiente para garantizar la seguridad ante las diferencias de velocidad entre usuarios.
Expertos alertan sobre vacíos normativos y riesgos en la vía
Carlos Felipe Pardo, investigador de movilidad, señaló que la falta de definición clara sobre las tipologías y lugares de circulación de estos vehículos desde la Resolución 160 de 2017 ha permitido que circulen vehículos que en la práctica son motos sin regulación adecuada. Germán Prieto, experto en movilidad, agregó que esta ‘zona gris’ normativa genera interacciones peligrosas entre patinetas, motos eléctricas, bicicletas y peatones.
La combinación de testimonios, falta de estadísticas precisas y ausencia de regulación clara pone en evidencia la urgencia de que las autoridades implementen mecanismos efectivos para controlar y medir la circulación de vehículos livianos y proteger a los usuarios de las vías.
“Como el ministerio no definió una regulación más clara de lo que está pasando en las calles, está circulando todo el que quiera”, afirmó Carlos Felipe Pardo, investigador en movilidad.