Juan Francisco Rodríguez, un campesino de 69 años de la vereda Churuvita en Samacá (Boyacá), rifará este sábado un marrano y un cabro que él mismo crió. El objetivo es reunir fondos para que sus dos hijos, Liseth (21) y Andrés Felipe (19), integrantes de la Banda Sinfónica de Samacá, puedan viajar al Mundial de Música en Países Bajos. 'Es muy arrecho reunir plata, por eso rifo mis animalitos con el tapazo de las cervezas', dijo a EL TIEMPO.
Un año de esfuerzos y una promesa incumplida
Desde junio del año pasado, cuando la banda ganó la Sección Tercera del Certamen Internacional de Bandas en Valencia, España, los 64 jóvenes músicos —hijos de campesinos y obreros— han realizado rifas, bingos, venta de tamales y serenatas en semáforos. Han logrado reunir 450 millones de pesos, pero aún faltan 300 millones para cubrir tiquetes, hospedaje y alimentación. El alcalde Wilson Castiblanco denunció que la ministra de Cultura, Yannai Kadamani, prometió 50 millones y luego se retractó: 'Se burló de nosotros, nos puso a hacer vueltas y al final no nos apoyará'.
No conozco el mar, no sé lo que es montarse en un avión, pero soy el hombre más feliz del mundo sabiendo que mis chinos lograron lo que yo no, gracias a la música.
Las últimas cartas: tamales, gallinas y conciertos solidarios
Este viernes y sábado, la banda realiza una 'tamalatón' y venta de gallinas en la Plaza de Bolívar de Tunja, además de dos conciertos: uno esta noche en el Teatro Bicentenario de Tunja (bono de 100 mil pesos) y otro mañana en el Colegio Salesiano León XIII de Bogotá. El director Julián Ropero adelantó que interpretarán el repertorio que presentarán en Países Bajos el 25 de julio, incluyendo éxitos de salsa y ritmos colombianos.
El alcalde Castiblanco hizo un llamado a empresarios y entidades: 'Si no logramos los 300 millones, se perderán los 450 millones ya invertidos en tiquetes y hospedaje. El problema va más allá de la frustración'.