39 segundos que cambiaron el norte de Venezuela
El miércoles 24 de junio, el feriado nacional de San Juan se interrumpió de golpe. A las 6:04 de la tarde, un sismo de magnitud 7.2 con epicentro en Yaracuy sacudió el norte del país. Apenas 39 segundos después, un segundo sismo de magnitud 7.5 volvió a estremecer la tierra. En cuestión de minutos, el eje norte-costero quedó devastado.
Edificios caídos, vidas sepultadas
Los bloques de apartamentos en La Guaira se vinieron abajo, al igual que al menos diez edificios en Caracas. Toneladas de concreto y polvo sepultaron, según estimaciones oficiales, a 1.430 personas. Más de 3.238 resultaron heridas. La cifra de desaparecidos no tiene un número oficial, pero una iniciativa independiente registró los nombres de 67.663 personas en al menos seis estados afectados.
La probabilidad de que las víctimas fatales sean entre 10.000 y 100.000 es del 42 por ciento
Una crisis anunciada que agrava la tragedia
Detrás de los escombros, el doble terremoto desnudó décadas de abandono institucional. La falta de mantenimiento de edificaciones, la precariedad de los servicios de emergencia y la escasa capacidad de respuesta del Estado convierten la catástrofe natural en una crisis humanitaria que aún no termina de contarse.
Mientras el tiempo corre, las posibilidades de encontrar personas con vida se reducen minuto a minuto. Organizaciones independientes y familiares de desaparecidos claman por más maquinaria, equipos de búsqueda y transparencia en las cifras oficiales.