La primera dama de Colombia, Verónica Alcocer, anunció a través de sus redes sociales que saldrá del país por unos días, en medio de la controversia generada por unos audios que la vinculan con un presunto manejo irregular de recursos y que llevaron a la Fiscalía a abrir una indagación.
En su mensaje, Alcocer explicó que el viaje fue programado con anterioridad y que su regreso está asegurado. 'Por compromisos personales agendados previamente, salí del país con mi tiquete de regreso. Toda mi vida y mi familia está en Colombia, en unos días volveré', escribió.
Disposición total con la justicia
La primera dama reiteró su compromiso de colaborar con las autoridades. 'Desde el inicio, nos pusimos a disposición de la justicia con transparencia de cara a esclarecer la verdad y así seguiremos', afirmó, en referencia a la investigación que adelanta la Fiscalía por las declaraciones de la exconsejera presidencial Eva Ferrer.
En una carta dirigida a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, Alcocer aseguró que las publicaciones periodísticas que intentan atribuirle conductas irregulares 'carecen de todo sustento y no corresponden a la realidad'. Además, manifestó que nunca ha autorizado a nadie para gestionar compromisos a su nombre dentro del Gobierno.
El origen de la controversia
La polémica se desató tras la difusión de audios en los que Eva Ferrer, exconsejera presidencial, menciona a Verónica Alcocer en relación con un supuesto manejo irregular de recursos. En las grabaciones, Ferrer afirma que la primera dama recibió dos millones de euros en la campaña presidencial de 2022 por parte del empresario español Manuel Grau, y que ejercía influencia en entidades como Ecopetrol, el Banco Agrario y la Dian.
'Verónica tiene de testaferros a varios primos. El que me amenazó a mí es el testaferro del primo. Una mafia. Son criminales. Una banda de criminales', se escucha en los audios, que también mencionan un supuesto estilo de vida costoso de Alcocer en el exterior.
La Fiscalía General de la Nación abrió una indagación para verificar el contenido de las grabaciones y determinar si existe alguna conducta ilegal que amerite una investigación a fondo. Mientras tanto, la primera dama continúa con sus actividades oficiales y ha manifestado su confianza en que la verdad se esclarecerá.