La impotencia se reflejó en cada gesto. Kylian Mbappé, protagonista absoluto de Francia en las últimas Copas del Mundo, vivió por primera vez la amargura de quedarse fuera de la final. En la semifinal del Mundial 2026, España lo eliminó y el delantero del Real Madrid no pudo contener su frustración.
Las cámaras captaron el momento exacto en que Pedro Porro marcó el segundo gol español: Mbappé lanzó un fuerte manotazo mientras reclamaba a sus compañeros de defensa. No fue la única muestra de disgusto. Minutos después, en una disputa de balón con el portero Unai Simón, el francés levantó el brazo y golpeó al guardameta con el codo, acción que generó duras críticas.
España, el verdugo recurrente de Mbappé
No es la primera vez que la selección española le cierra las puertas de una final a Mbappé. Ya lo había hecho en las semifinales de la Eurocopa 2024 y de la Liga de las Naciones 2025. En esta ocasión, el francés buscaba su segundo título mundial, pero se topó otra vez con el mismo obstáculo.
A pesar de la eliminación, Mbappé llegó a este Mundial en uno de sus mejores momentos con la selección. Lleva ocho goles en el torneo, igualado con Lionel Messi en la pelea por el botín de oro, y suma 20 tantos en la historia de los Mundiales, a solo uno del récord del argentino.
Mbappé ha corrido más que en ningún otro Mundial (más de 8 kilómetros, frente a los 7,1 km de Rusia 2018 y los 7,9 de Catar 2022) y ha pasado menos tiempo caminando (45 por ciento, por 48 en 2018 y 51 en Catar 2022). Ya no es un jugador que mira solo hacia adelante.
Ahora, a Mbappé le queda el consuelo de disputar el partido por el tercer lugar, el sábado en Miami, contra el perdedor de la otra semifinal entre Inglaterra y Argentina. Será su oportunidad de cerrar el torneo con un gol y seguir escalando en la historia de la Copa del Mundo.