La persecución que no terminó en Venezuela
Villca Fernández vivió dos años en la prisión del Helicoide, donde fue torturado y sufrió graves secuelas físicas y psicológicas. En 2018 fue liberado con la condición de abandonar Venezuela, y fue desterrado a Perú, país donde tuvo que enfrentar nuevamente la persecución del régimen de Nicolás Maduro.
En Lima, Fernández se encontró varias veces con antiguos carceleros, lo que evidenció la continuidad de la represión más allá de las fronteras venezolanas. Ante esta amenaza transnacional, decidió emigrar a Estados Unidos en 2022, solicitando asilo político.
El complicado camino hacia la protección en Estados Unidos
Al llegar a Estados Unidos, Villca Fernández se entregó a las autoridades fronterizas con pruebas de su persecución y solicitó asilo. Cumplió con todos los requisitos legales, obtuvo permiso de trabajo y enfrentó entrevistas migratorias, pero su caso fue cerrado sin resolución favorable.
Recientemente, una apelación fue negada y se emitió una orden de deportación en su contra, enmarcada en la política de deportación a ‘tercer país seguro’, que Estados Unidos ha activado para extranjeros que solicitan asilo después de noviembre de 2019.
“Vine a Estados Unidos en busca de protección y ahora siento que se me está dando la espalda en el momento más crítico de mi vida”, afirma Fernández desde Miami.
El activismo que desafía la represión chavista desde el exilio
Villca Fernández continúa en su lucha contra el régimen de Nicolás Maduro desde Estados Unidos. Recientemente participó en la presentación de una solicitud ante el Departamento de Justicia para que se investiguen cargos de tortura contra el líder chavista, detenido en Nueva York.
A pesar de la intervención militar estadounidense en Venezuela y posibles procesos de amnistía, Fernández se mantiene firme en su postura de exigir justicia y no renunciar a la búsqueda de protección internacional.
¿Cómo seguirá el caso de Villca Fernández en EE. UU.?
Con la orden de deportación vigente y sin posibilidad de elección de destino bajo el programa de ‘tercer país seguro’, el futuro de Villca Fernández en Estados Unidos es incierto. Su situación pone en evidencia los desafíos que enfrentan los opositores venezolanos que buscan refugio en el extranjero.