Un asesinato cada 32 horas: la radiografía de la violencia LGBTIQ+ en Colombia
El asesinato de una persona LGBTIQ+ cada 32 horas, más de mil víctimas de amenazas y un sistema estatal incapaz de medir con precisión la violencia son algunos de los hallazgos más graves del informe sobre derechos humanos de la población diversa en Colombia. El documento, elaborado por la organización Caribe Afirmativo, advierte que el país atraviesa una crisis estructural marcada por el aumento de la violencia por prejuicio, la expansión de discursos de odio y la persistencia de altos niveles de impunidad.
Antioquia, epicentro de la crisis
El informe, titulado 'Situación de derechos humanos de personas LGBTIQ+ en el año 2025', sostiene que la violencia contra esta población dejó de ser un conjunto de hechos aislados para convertirse en un “sistema coherente de agresión” que atraviesa distintos niveles de la vida cotidiana: desde la discriminación y la violencia intrafamiliar hasta las amenazas, los delitos sexuales y los homicidios. Antioquia concentra uno de cada seis homicidios de personas LGBTIQ+ en Colombia entre 2021 y 2025, según el informe.
La violencia contra esta población dejó de ser un conjunto de hechos aislados para convertirse en un 'sistema coherente de agresión' que atraviesa distintos niveles de la vida cotidiana.
Impunidad y falta de datos: los vacíos del sistema estatal
El informe de Caribe Afirmativo también destaca que el sistema estatal colombiano no cuenta con mecanismos precisos para medir la violencia contra la población LGBTIQ+, lo que dificulta la formulación de políticas públicas efectivas. La impunidad sigue siendo un factor clave que perpetúa el ciclo de violencia.
- Un asesinato cada 32 horas en 2025.
- Más de mil víctimas de amenazas reportadas.
- Antioquia concentra uno de cada seis homicidios entre 2021 y 2025.
- Discursos de odio en aumento y altos niveles de impunidad.
La organización Caribe Afirmativo hace un llamado urgente al Estado colombiano para que implemente medidas integrales que aborden la violencia por prejuicio, mejoren los sistemas de registro y garanticen justicia para las víctimas. Mientras tanto, la comunidad LGBTIQ+ sigue enfrentando una crisis que no da tregua.