Un equipo de científicos de las universidades de Oulu, Helsinki y Turku, en Finlandia, ha demostrado que el abejorro (Bombus terrestris), un insecto con un cerebro del tamaño de una semilla de sésamo, posee la capacidad cognitiva de resolver tareas complejas y novedosas de manipulación de objetos de forma espontánea y sin haber recibido instrucción previa para hallar la solución.
El hallazgo, publicado en la revista científica 'Science', desafía el paradigma biológico tradicional que reservaba este tipo de perspicacia e intuición exclusivamente a los seres humanos y a ciertos vertebrados de cerebro grande, como los chimpancés.
Un experimento que replica a Köhler
La investigación replica conceptualmente los históricos experimentos conductuales desarrollados hace más de un siglo por el psicólogo alemán Wolfgang Köhler, quien evidenció que los primates eran capaces de reconfigurar su entorno —como apilar cajas— para acceder a un estímulo alimentario fuera de su alcance directo.
En este nuevo escenario, los abejorros consiguieron emplear elementos móviles como herramientas funcionales para salvar barreras físicas y obtener alimento.
Este descubrimiento sugiere que la capacidad de resolver problemas novedosos mediante la manipulación de objetos podría estar más extendida en el reino animal de lo que se pensaba, y no limitada a especies con cerebros grandes.