Es lindo pero también estresante eso de verse tan local en el Mundial 2026 para la Selección Colombia. Las tribunas pintadas de amarillo agregan mucho color a las victorias pero internamente son un doble reto, pues exigen goles, lujos y victorias ahora, sin demoras ni excusas.
Lo bueno es que, para una nómina tan experimentada, eso no ha sido un problema. Entienden la prisa pero también saben cómo mantener la cabeza fría y el corazón caliente, como pidió el técnico Néstor Lorenzo.
Un equipo que sabe esperar
La paciencia se ha convertido en un rasgo característico del combinado nacional. En un torneo donde la ansiedad puede jugar malas pasadas, Colombia ha demostrado que sabe leer los partidos y esperar el momento justo para golpear.
Entienden la prisa pero también saben cómo mantener la cabeza fría y el corazón caliente
El técnico Néstor Lorenzo ha sido clave en esta mentalidad, inculcando a sus jugadores la importancia de no dejarse llevar por la urgencia de la hinchada y confiar en el plan de juego.