La empresa tecnológica Apple implementa una subida de precios en varios de sus dispositivos, entre los que se incluyen las computadoras Mac, las tabletas iPad y las gafas de Vision Pro, en respuesta a una escasez sin precedentes de chips de memoria y almacenamiento.
Apple indicó en un comunicado al que tuvo acceso EFE que el sector de la electrónica de consumo "se enfrenta a un reto sin precedentes" debido a que la rápida expansión de los centros de datos de inteligencia artificial ha provocado "un aumento extraordinario de la demanda de memoria y almacenamiento".
El impacto de la IA en los costos de producción
Los aumentos de precio, ya reflejados en la tienda minorista en línea de Apple de Estados Unidos, afectan a una amplia gama de su catálogo. La escasez de chips, impulsada por la creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial, ha generado un incremento en los costos de componentes esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos.
El sector de la electrónica de consumo se enfrenta a un reto sin precedentes debido a que la rápida expansión de los centros de datos de inteligencia artificial ha provocado un aumento extraordinario de la demanda de memoria y almacenamiento.
Nuevos precios y productos afectados
- Computadoras Mac: incremento en varios modelos, incluyendo MacBook Air y MacBook Pro.
- Tabletas iPad: aumento en todas las versiones, desde el iPad estándar hasta el iPad Pro.
- Gafas Vision Pro: subida significativa en su precio de venta al público.
- Otros accesorios: algunos periféricos y componentes también han visto ajustes al alza.
Aunque Apple no ha especificado los montos exactos de cada aumento, se espera que los consumidores noten diferencias de entre un 5% y un 15% dependiendo del producto. La compañía recomienda a los usuarios consultar su tienda en línea para conocer los precios actualizados.
Reacciones del mercado y perspectivas futuras
Analistas del sector tecnológico señalan que esta medida podría ser temporal si la oferta de chips se estabiliza en los próximos meses. Sin embargo, advierten que la demanda de inteligencia artificial seguirá creciendo, lo que podría mantener la presión sobre los precios de los componentes.