Una voz autorizada para hablar del combinado nacional
Abel Aguilar, quien representó a Colombia en los mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018, y acumula 72 partidos con la absoluta desde 2004, conversó con EL TIEMPO sobre el presente de la Selección Colombia en el Mundial 2026 y los retos que enfrentará en los dieciseisavos de final contra Ghana.
Análisis del equipo: confianza y necesidad de gol
A nivel colectivo, la selección ha mostrado cosas muy interesantes y una dinámica positiva que ha permitido tener mucha confianza. Aguilar señaló que el tema del gol es un aspecto a mejorar, pues es necesario concretar las acciones generadas para avanzar. "Esa superioridad la van a marcar los goles y los triunfos", afirmó, recordando que el margen de error en las instancias decisivas es cada vez menor.
El duelo ante Ghana y el rol de Carlos Queiroz
Sobre el partido contra Ghana, Aguilar considera que el hecho de que Carlos Queiroz haya dirigido a Colombia pasa a un segundo plano. "Aquí se va a imponer la capacidad de los equipos", dijo, destacando que Ghana es un rival africano fuerte y físico, por lo que será clave tener el control del juego para sacar el resultado.
Experiencia y juventud: el engranaje perfecto
El exfutbolista destacó el rol de los hombres de experiencia como James Rodríguez y Juan Fernando Quintero, pero señaló que el equipo debe funcionar como un engranaje con los jóvenes como Gustavo Puerta, Jhon Lucumí y Daniel Muñoz. "Ellos son los que tienen más experiencia, pero es fundamental el complemento con los más jóvenes", explicó.
Gustavo Puerta: ¿el nuevo Abel Aguilar?
Aguilar se refirió a Gustavo Puerta como un jugador dinámico que enlaza el juego, participa y toca muchos balones. "Ha tenido gran capacidad y jerarquía para asumir ese papel en el Mundial. Ojalá lo siga haciendo porque es importante para lo que viene y será un recambio importante para los próximos años", afirmó.
Sueño de final: 'Hay derecho a soñar'
Yo quiero llegar hasta el final y siento que este equipo puede llegar. Claramente, el camino no es fácil, pero para ninguna selección lo es. Desde que inició el campeonato, he visto bien a Colombia, cada vez con más confianza. Cuando eso pasa, hay derecho a soñar con llegar hasta el último partido. La clave es saber resolver las situaciones complicadas y mantener la idea clara de lo que se quiere.