James Rodríguez fue uno de los focos de atención en el amistoso internacional entre Colombia y Croacia. A pesar de su bajo ritmo competitivo tras meses de inactividad y adaptación en el Minnesota United de la MLS, el zurdo fue titular y protagonizó un momento inolvidable con Luka Modric, capitán croata y excompañero suyo en el Real Madrid.
Con solo 39 minutos disputados en los últimos tres meses, James evidenció falta de ritmo y no logró destacar en el encuentro. Su estado físico generó preocupación de cara al Mundial 2026, ya que caminó gran parte del partido y salió sustituido al minuto 63 sin mostrar la magia que lo caracteriza.
El impacto en la comunidad deportiva fue el emotivo saludo entre James y Modric al final del partido. El colombiano abrazó al croata, intercambiaron camisetas y compartieron un diálogo en el campo, interrumpido brevemente por Luis Díaz, quien también saludó a la leyenda balcánica.
Ambos jugadores mantienen una relación cercana tras compartir temporadas exitosas en el Real Madrid, donde James llevó la camiseta número 10 antes de que Modric la heredara. Sus realidades actuales son diferentes: mientras James acumula pocos minutos en sus recientes clubes, Modric, a sus 40 años, es referente y líder en el AC Milan.
‘El tiempo corre’, comentó Iván Mejía tras el partido, resaltando la necesidad de que James recupere su mejor forma para afrontar el Mundial.