Una denuncia de Acolfutpro sobre la posible discriminación laboral en el fútbol profesional femenino colombiano ha generado un intenso cruce político. La representante a la Cámara Catherine Juvinao alertó que un reglamento de la Dimayor, avalado por el Ministerio del Deporte, permitiría que hasta 10 jugadoras por equipo participen sin contrato laboral, a diferencia del fútbol masculino donde todos los jugadores deben tener vínculo contractual.
Juvinao calificó esta situación como una desigualdad estructural y una forma clara de discriminación de género, ya que las futbolistas sin contrato quedarían sin acceso a derechos fundamentales como salud, pensión y riesgos laborales. La congresista señaló que esta práctica vulnera la legislación vigente y que la figura de 'jugadora aficionada' se estaría usando para evadir responsabilidades legales.
"En Colombia hay dos ligas de fútbol profesional. En una, todos los jugadores deben tener contrato por ley. En la otra, hasta 10 integrantes por equipo pueden jugar sin contrato, sin salud, sin pensión, sin ARL. ¿Adivinen cuál es la liga de mujeres? ¡Exacto! A las que les toca jugar sin contrato", expresó la representante Catherine Juvinao.
- Real Santander
- Orsomarso FC
- Cortuluá FC
- Atlético Nacional
- Once Caldas
- Bucaramanga
- Fortaleza FC
Ante estas acusaciones, el ministro de Trabajo Antonio Sanguino respondió defendiendo la gestión del Gobierno y rechazando las críticas. Destacó los espacios de diálogo entre las jugadoras, dirigentes y autoridades para mejorar las condiciones laborales, así como el aumento de inspecciones en el sector durante los últimos años.
"En el Gobierno del Cambio no necesitamos que nos exijan inspeccionar: esa es nuestra función y nuestro talante, garantizar derechos en el fútbol profesional colombiano y en todo el mundo del trabajo", afirmó el ministro Sanguino, quien resaltó avances en remuneraciones justas, permisos, participación en regalías y reconocimiento laboral para las futbolistas.
El ministro informó que en 2024 se realizaron 4 visitas de inspección, en 2025 fueron 34, y en 2026 ya se han hecho 5 más, combinando asistencia preventiva e inspecciones generales. Además, aseguró que las solicitudes de Juvinao serán incorporadas en el plan de inspección y control que ha permitido sanciones y planes de mejoramiento para dignificar a los futbolistas y futbolistas profesionales.
La congresista insistió en que la problemática es urgente y que las condiciones actuales siguen dejando desprotegidas a muchas jugadoras en plena competencia, manteniendo abierto el debate sobre la igualdad de derechos laborales en el deporte femenino colombiano.