En los últimos tres meses, más de 500 familias han sido víctimas del desplazamiento forzado en seis municipios del departamento de Nariño, donde los enfrentamientos entre grupos armados ilegales no cesan y la ayuda humanitaria llega con retraso a la población civil.
Seis municipios en crisis
Desde marzo pasado, la situación se ha vuelto crítica en los municipios de Cumbitara, Barbacoas, Ricaurte, El Charco, Los Andes – Sotomayor y Linares, donde las familias han tenido que abandonar sus hogares para salvar sus vidas.
Disputas por rutas ilegales
Más de 200 familias huyeron debido a los intensos combates entre grupos al margen de la ley que se disputan el control de las rutas del narcotráfico y la minería ilegal. Esta situación llevó a las autoridades locales a emitir una alerta humanitaria en los municipios afectados.
La comunidad hace un angustioso llamado para que cesen los combates en sus territorios.
José Minota Hurtado, líder comunitario, ha señalado que el drama de las familias desplazadas se agrava por la demora en la llegada de ayuda humanitaria, mientras los enfrentamientos continúan sin tregua.